Ceuta, 10 ago.- El Gobierno de España elevó a unas 80.000 las personas que entraron en Ceuta procedentes de Marruecos durante los días 30 y 31 de julio y anunció un refuerzo de recursos para atender a los alrededor de 1.400 menores que han sido identificados hasta ahora, con la reunificación familiar como principal prioridad.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ofreció las cifras este lunes después de reunirse con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para analizar las consecuencias de la entrada masiva de migrantes y la situación que todavía enfrenta la ciudad autónoma.

Torres aseguró que el Gobierno español «está hoy aquí y va a seguir estando aquí» y anunció además que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, viajará a Ceuta este martes, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, lo hará el miércoles.

Los menores, principal preocupación

El ministro afirmó que, de no haberse producido el retorno a Marruecos de la mayoría de las personas que ingresaron irregularmente, Ceuta habría enfrentado una situación de «colapso total».

Ahora, la principal preocupación son los menores no acompañados. Torres indicó que alrededor de 1.400 ya han sido filiados, aunque advirtió que la cifra todavía puede aumentar debido a que el proceso de identificación continúa.

Para hacer frente a la emergencia, el Gobierno ha incrementado en un 40 % los efectivos de la Guardia Civil y en un 30 % los de la Policía Nacional, con apoyo de las Fuerzas Armadas.

Además, la Delegación del Gobierno dispone de un 50 % más de personal para acelerar la identificación de los menores y los procedimientos administrativos necesarios para trasladarlos a otros centros de acogida.

La primera alternativa para los menores será el reagrupamiento con sus familias, aunque Torres reconoció que el procedimiento puede resultar complejo porque requiere localizar a los familiares y contar con la voluntad del menor, de su familia y de las autoridades del país de origen.

Reparto de menores entre comunidades

Como segunda vía, el Ejecutivo pretende utilizar los mecanismos establecidos en la reforma de la Ley de Extranjería para distribuir a los menores entre distintas comunidades autónomas cuando existe una situación de contingencia migratoria.

Torres recordó que más de 2.000 menores procedentes de Ceuta, Melilla y Canarias ya han sido trasladados a otras comunidades, de los cuales alrededor de 700 procedían de Ceuta.

El ministro defendió este sistema como una herramienta para evitar que la presión derivada de la llegada de menores recaiga exclusivamente sobre las ciudades fronterizas.

La falta de espacios de acogida continúa siendo otro de los principales problemas. Entre las alternativas que estudia el Gobierno se encuentra el antiguo hospital militar de Ceuta, cuyas instalaciones ya fueron inspeccionadas para determinar si pueden convertirse en un recurso temporal de acogida.

El Gobierno asegura que seguirá reforzando la ciudad

Torres diferenció entre la emergencia registrada durante los primeros días y la situación actual, aunque reconoció que la presencia de cientos de menores continúa ejerciendo una fuerte presión sobre los servicios de la ciudad.

El ministro también defendió la respuesta del Ejecutivo y apeló a la colaboración entre las distintas administraciones para afrontar la crisis migratoria.

«Lo que tenemos que hacer es trabajar con lealtad», afirmó.

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