Nairobi, 3 Agosto.- La República Democrática del Congo (RDC) elevó a 1.657 el número de fallecidos y a 3.748 los casos confirmados de ébola desde que comenzó el actual brote epidémico en el este del país el pasado 15 de mayo, según informó el Gobierno congoleño.
El Ministerio de Comunicación indicó que la tasa de letalidad alcanza actualmente el 44,2 %, mientras que 690 pacientes permanecen bajo aislamiento u hospitalización y 708 personas han logrado recuperarse de la enfermedad.
Las autoridades mantienen activos los sistemas de vigilancia epidemiológica, investigación y análisis de laboratorio, con más de un millar de alertas evaluadas y cientos de muestras procesadas en las últimas jornadas para detectar nuevos contagios.
Cinco provincias afectadas por la epidemia
El brote comenzó en la provincia de Ituri, en la zona oriental del país, y posteriormente se extendió a otras regiones como Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que esta epidemia presenta uno de los ritmos de propagación más rápidos registrados en la RDC desde la aparición del virus y advierte sobre el riesgo de expansión regional en África subsahariana.
Segundo brote con más contagios registrado
La actual epidemia ya superó en número de infecciones al brote ocurrido entre 2018 y 2020 en el este congoleño, que dejó 3.481 casos y 2.299 fallecidos, convirtiéndose en el mayor brote de ébola registrado dentro del territorio de la RDC.
Sin embargo, continúa lejos de la epidemia más devastadora de la historia del virus, ocurrida en África Occidental entre 2014 y 2016, que provocó alrededor de 11.000 muertes y 28.000 contagios en países como Guinea, Liberia y Sierra Leona.
Uganda declara el fin del brote tras casos importados
La epidemia también alcanzó a la vecina Uganda, donde se registraron 20 casos confirmados, incluidos pacientes que llegaron desde la RDC, y dos fallecimientos.
Las autoridades ugandesas declararon el país libre de ébola después de cumplir 42 días sin nuevos contagios locales, tras la recuperación del último paciente hospitalizado.
Una variante sin vacuna autorizada
El brote actual corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, cuya mortalidad puede situarse entre el 30 % y el 50 %. Según la OMS, actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante.
El virus se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica severa, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
La OMS mantiene una evaluación de riesgo elevada para la región africana, aunque considera bajo el peligro de expansión a escala mundial.








