Lima, 28 julio 2026.- Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, asumió este martes la Presidencia de Perú para el período 2026-2031, protagonizando el regreso del fujimorismo al poder casi 26 años después de la salida de su padre del Gobierno.

La líder del partido Fuerza Popular llegó a la Casa de Pizarro en su cuarto intento electoral, luego de perder tres segundas vueltas presidenciales anteriores. En los comicios de este año se impuso por un estrecho margen de menos de 50.000 votos al candidato izquierdista Roberto Sánchez, consolidando el retorno de su movimiento político al Ejecutivo peruano.

El regreso del fujimorismo ocurre casi un cuarto de siglo después de que Alberto Fujimori abandonara la Presidencia en el año 2000, cuando envió su renuncia por fax desde Japón en medio de un escándalo de corrupción que involucró a su asesor Vladimiro Montesinos.

Durante más de dos décadas, Keiko Fujimori lideró el movimiento político fundado por su padre con el objetivo de reivindicar su legado, impulsar su liberación y recuperar la influencia perdida. Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción, aunque falleció en 2024.

La nueva mandataria también enfrentó procesos judiciales. Entre 2018 y 2020 permaneció aproximadamente un año y medio en prisión preventiva mientras era investigada por presunto lavado de activos relacionado con el financiamiento de sus campañas electorales.

Defensa del legado de Alberto Fujimori

Con 51 años, Keiko Fujimori llega al poder defendiendo especialmente la gestión de seguridad del Gobierno de su padre. Durante la campaña prometió combatir el avance del crimen organizado, las extorsiones y la delincuencia aplicando medidas similares a las utilizadas durante los años noventa contra grupos armados como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

Sin embargo, su postura mantiene una fuerte oposición entre sectores antifujimoristas y organizaciones defensoras de los derechos humanos, que recuerdan las condenas contra Alberto Fujimori por violaciones cometidas durante su mandato.

Primera mujer elegida presidenta del Perú

Keiko Fujimori se convierte en la primera mujer elegida mediante voto popular para ocupar la Presidencia del Perú. Su llegada al poder ocurre después de una década marcada por una profunda crisis política, en la que el país tuvo ocho presidentes en diez años debido a enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso.

Sus detractores responsabilizan al fujimorismo de haber contribuido a esa inestabilidad mediante el respaldo a procesos de destitución presidencial, mientras que Fujimori asegura que su Gobierno buscará abrir una nueva etapa de estabilidad institucional.

En materia económica, la nueva presidenta contará con el respaldo de sectores empresariales tras confirmar la continuidad de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva del Perú, institución considerada clave para la estabilidad monetaria del país.

Perú se suma al giro político hacia la derecha en América Latina

La llegada de Keiko Fujimori refuerza la tendencia hacia gobiernos de derecha en América Latina. A la ceremonia de investidura asistieron líderes regionales como el presidente argentino Javier Milei, el mandatario boliviano Rodrigo Paz, el chileno José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa y el panameño José Raúl Mulino.

También participaron el rey Felipe VI de España, el presidente uruguayo Yamandú Orsi y figuras políticas internacionales como Alberto Núñez Feijóo, Jamil Mahuad, Eduardo Frei, Jeanine Áñez y Mireya Moscoso.

El nuevo Gobierno peruano inicia así una etapa marcada por el desafío de recuperar la estabilidad política, enfrentar la inseguridad ciudadana y administrar las profundas divisiones que aún genera el legado del fujimorismo en la sociedad peruana.


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