Madrid (España), 27 julio 2026.- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso de las críticas recibidas durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 y aseguró que el torneo se desarrolló en un ambiente de seguridad, convivencia y celebración, pese a los cuestionamientos surgidos durante la competición.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Infantino destacó que millones de aficionados disfrutaron del campeonato sin grandes incidentes y afirmó que la Copa del Mundo estuvo marcada por la unidad entre países.
“Siete millones de personas de 200 países disfrutaron del torneo a través de 16 ciudades fantásticas y estadios: cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia, solo alegría, emociones, felicidad, unidad y reunión. Todo fue seguro y feliz”, señaló el dirigente suizo-italiano.
Críticas y defensa del papel de la FIFA
Una semana después de la final, en la que España derrotó a Argentina, Infantino expresó su pesar por quienes, según él, no pudieron disfrutar del evento debido a una postura crítica hacia la organización.
“Estaban tan consumidos por el odio y las críticas que se lo perdieron todo”, afirmó, al tiempo que cuestionó a quienes difundieron críticas y rumores durante el torneo.
El presidente de la FIFA defendió el trabajo realizado por la organización y aseguró que mientras algunos sectores generan divisiones, la institución busca promover la unión a través del fútbol.
“Mientras ustedes se quedan atrás, nosotros, en la FIFA, estamos en primera línea organizando, trabajando duro y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo. Mientras ustedes dividen, nosotros unimos”, añadió.
El caso de Irán y el mensaje de unidad
Infantino también hizo referencia a la participación de la selección de Irán en el torneo, destacando que el equipo pudo ingresar a Estados Unidos y competir pese al contexto de tensión internacional entre ambos países.
Según el dirigente, el fútbol debe estar por encima de los conflictos políticos y funcionar como una herramienta de integración.
“El mundo necesita amor, no odio; tolerancia, no división; celebración, no luto”, expresó.
Infantino aseguró que, durante el torneo, los mensajes de rechazo contra la selección iraní terminaron transformándose en muestras de apoyo dentro de los estadios.
“El fútbol es más grande que el odio y la discriminación”, afirmó, defendiendo que la atención pública no debería centrarse únicamente en los problemas migratorios o políticos, sino también en los millones de aficionados que pudieron asistir al campeonato.
Polémica por arbitrajes
El presidente de la FIFA también respondió a las críticas relacionadas con las decisiones arbitrales durante el Mundial.
Sin mencionar casos específicos, Infantino cuestionó las acusaciones sobre posibles errores o decisiones disciplinarias controvertidas y afirmó que situaciones similares ocurren habitualmente en las principales ligas del mundo.
“Las tarjetas rojas o amarillas potencialmente erróneas, o las decisiones posteriores de no sancionar a los jugadores en determinadas situaciones, son habituales y ampliamente aceptadas”, señaló.
Sus declaraciones llegan después de cuestionamientos sobre algunas decisiones tomadas durante la competición, entre ellas la polémica relacionada con la retirada de una sanción al jugador estadounidense Balogun antes del partido contra Bélgica en octavos de final.
Infantino reivindica el legado del Mundial
El presidente de la FIFA cerró su mensaje expresando su orgullo por haber contribuido al desarrollo del torneo y defendió la capacidad del fútbol para superar diferencias políticas y sociales.
“Puede que el fútbol se eleve por encima del odio”, concluyó Infantino, en un llamado a mantener el deporte como un espacio de encuentro internacional.







