Londres, 20 julio 2026.- El mundo del fútbol está de luto tras la muerte del exjugador y entrenador inglés Kevin Keegan, una de las grandes figuras del deporte británico, quien falleció a los 75 años después de luchar contra un cáncer diagnosticado a comienzos de este año.

La familia del antiguo delantero confirmó la noticia este lunes mediante un comunicado en el que informó que Keegan estuvo acompañado por su esposa y sus hijas durante sus últimos momentos.

“Con inmensa tristeza anunciamos que Kevin Keegan ha fallecido a la edad de 75 años”, señalaron sus familiares, quienes destacaron que el exfutbolista fue un “esposo, padre y abuelo muy querido”.

Una carrera marcada por el éxito internacional

Keegan hizo historia al convertirse en uno de los pocos futbolistas en ganar en dos ocasiones el prestigioso Balón de Oro, reconocimiento que recibió en 1978 y 1979 por su extraordinario rendimiento con el Liverpool y posteriormente en el fútbol europeo.

El atacante inglés fue una de las estrellas del Liverpool de la década de los años 70, donde conquistó múltiples títulos nacionales e internacionales, incluyendo la Copa de Europa de 1977.

Su talento, velocidad y capacidad goleadora lo llevaron también a triunfar fuera de Inglaterra, especialmente durante su etapa en el Hamburgo alemán, club con el que ganó la Bundesliga y volvió a ser reconocido como el mejor jugador del mundo.

Del campo al banquillo

Tras retirarse como futbolista, Keegan inició una carrera como entrenador y dirigió a varios clubes ingleses, además de asumir el cargo de seleccionador de Inglaterra entre 1999 y 2000.

Como técnico logró devolver protagonismo a equipos como el Newcastle United, al que convirtió en uno de los conjuntos más competitivos de la Premier League durante la década de los noventa.

Su estilo ofensivo y su personalidad carismática lo convirtieron en una figura muy querida entre los aficionados.

El fútbol británico despide a una leyenda

La familia de Keegan agradeció el apoyo recibido y expresó su reconocimiento al equipo médico que lo acompañó durante su enfermedad.

“Kevin fue una inspiración para generaciones de aficionados y jugadores”, destacaron allegados al exfutbolista, cuya trayectoria dejó una huella profunda en el fútbol inglés y mundial.

Con su fallecimiento desaparece una de las grandes figuras de la llamada época dorada del fútbol británico, un jugador que combinó talento, liderazgo y una personalidad que trascendió los terrenos de juego.


Publicidad