Caracas | 6 de julio de 2026. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este domingo la creación de una nueva unidad militar especializada en atención de desastres, al tiempo que realizó cambios en su gabinete ministerial para fortalecer la respuesta del Gobierno frente a la crisis provocada por los terremotos del pasado 24 de junio, una tragedia que deja hasta ahora 3.342 fallecidos, 16.740 heridos y miles de personas sin hogar.
Durante el acto conmemorativo por los 150 años de la independencia de Venezuela, la mandataria informó que ordenó al Ministerio de Defensa constituir una fuerza especial que llevará el nombre de «Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre», con el objetivo de responder de manera inmediata a futuras emergencias naturales.
La decisión se produce en medio de fuertes cuestionamientos por la actuación de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) tras el doble sismo que devastó amplias zonas del estado La Guaira y otras regiones del país. Diversos sectores criticaron que miles de militares desplegados en la zona afectada no participaron activamente en las labores de rescate durante las primeras horas posteriores al desastre.
Rodríguez rechazó esas acusaciones y defendió públicamente el desempeño de los efectivos militares.
«Han querido atacar a nuestra Fuerza Armada, denigrándola y desacreditándola, pero nosotros hemos visto a nuestros soldados ayudando al pueblo, salvando vidas y recuperando víctimas entre los escombros», afirmó la presidenta encargada.
La mandataria también rechazó las versiones que advertían sobre posibles disturbios sociales derivados de la crisis humanitaria ocasionada por los terremotos.
«Aquí no habrá estallidos sociales. Lo que existe es una profunda solidaridad del pueblo venezolano frente a esta tragedia nacional», sostuvo durante su discurso.
Nueva unidad de respuesta inmediata
Rodríguez designó al general de brigada Pabón Castellanos como responsable de dirigir la nueva unidad de emergencia y ordenó además el despliegue inmediato de los más de 800 nuevos oficiales recién graduados, incluidos los tenientes de corbeta que serán enviados a reforzar las operaciones en La Guaira, considerada la zona más golpeada por el desastre.
La presidenta aseguró que fue ella quien autorizó personalmente la movilización de las fuerzas militares inmediatamente después de los terremotos y reiteró que asume la responsabilidad política por la actuación de la institución castrense durante la emergencia.
Cambios en el gabinete durante la crisis
En paralelo, Delcy Rodríguez anunció la designación del ingeniero civil Francisco Garcés como nuevo ministro de Transporte, sustituyendo a Jacqueline Faría en medio de las labores de reconstrucción del país.
El Ministerio de Transporte ha desempeñado un papel clave desde los sismos al coordinar inspecciones de carreteras, puentes e infraestructura estratégica, además del despliegue de maquinaria pesada para despejar vías y apoyar las tareas de recuperación, especialmente en La Guaira, donde numerosos edificios colapsaron y varias carreteras quedaron seriamente dañadas.
Faría, por su parte, asumirá la dirección de la recién creada Gran Misión Venezuela Renace, un organismo adscrito a la Presidencia encargado de coordinar la reconstrucción de viviendas e infraestructura pública, así como la asistencia integral a las familias afectadas por los terremotos.
Según las cifras oficiales, más de 17.000 personas perdieron sus viviendas como consecuencia de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5, convirtiéndose en una de las mayores crisis habitacionales registradas en el país en las últimas décadas.
Continúa la reestructuración del Gobierno
Francisco Garcés había sido nombrado recientemente al frente de la comisión presidencial encargada de inspeccionar las edificaciones afectadas para determinar cuáles son habitables y cuáles deberán ser demolidas.
Su incorporación al gabinete forma parte de la profunda reorganización emprendida por Delcy Rodríguez desde que asumió la Presidencia encargada hace seis meses, tras la captura del entonces presidente Nicolás Maduro por autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, la tragedia deja 3.342 personas fallecidas, 16.740 heridos, 856 edificios con daños estructurales y 190 inmuebles completamente colapsados, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y reconstrucción en las zonas devastadas.








