Kiev, 2 de julio de 2026.- Un nuevo ataque masivo ruso con misiles y drones contra la capital de Ucrania dejó este jueves al menos 20 muertos y más de 80 heridos, según autoridades locales, en una ofensiva que volvió a poner en evidencia las limitaciones del sistema de defensa antiaérea ucraniano frente a los misiles balísticos rusos.
El bombardeo, uno de los más intensos de las últimas semanas, se produjo principalmente sobre Kiev, aunque también se registraron impactos en otras regiones del país. La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó un total de 74 misiles y 496 drones, de los cuales 476 aparatos no tripulados fueron interceptados y 48 misiles neutralizados.
Sin embargo, la capacidad de interceptación fue considerablemente menor en el caso de los misiles balísticos, un punto crítico que las autoridades ucranianas han reconocido públicamente.
Misiles balísticos Iskander-M, el principal desafío defensivo
Según el informe militar ucraniano, el ataque incluyó 24 misiles balísticos Iskander-M, de los cuales solo cuatro pudieron ser derribados. Este dato refuerza la dependencia de Ucrania de sistemas antiaéreos avanzados como el Patriot estadounidense, considerados esenciales para enfrentar este tipo de armamento.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, volvió a solicitar a Estados Unidos una respuesta urgente a su petición de ampliar la producción de sistemas Patriot y misiles interceptores, subrayando que la defensa aérea sigue siendo una “prioridad crítica” para el país en plena guerra.
Zelenski también insistió en la necesidad de avanzar en acuerdos con Alemania y otros aliados europeos para desarrollar capacidades propias de defensa antimisiles en el continente, con el objetivo de reducir la dependencia tecnológica de Washington.
Impactos en zonas residenciales y víctimas civiles
Las autoridades de Kiev informaron de impactos directos en más de una veintena de edificios residenciales, así como daños en infraestructuras comerciales y empresariales. Entre los escombros fueron recuperados los cuerpos de las víctimas mortales, además de decenas de heridos trasladados a centros hospitalarios.
La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, denunció que los ataques parecen haber tenido como objetivo deliberado zonas habitadas, una acusación que contrasta con la versión del Kremlin.
Imágenes difundidas por medios locales muestran edificios de viviendas parcialmente destruidos, vehículos calcinados y amplias zonas de la capital afectadas por los bombardeos.
Versiones contrapuestas entre Kiev y Moscú
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que el ataque tuvo como objetivo instalaciones militares estratégicas, incluyendo fábricas de misiles, centros de producción de drones y depósitos logísticos del ejército ucraniano.
Entre las supuestas instalaciones alcanzadas, Moscú mencionó la fábrica Radioniks, la planta de drones ATLON AVIA, instalaciones vinculadas a la empresa aeronáutica Antónov y otras infraestructuras relacionadas con la industria de defensa.
Ucrania, por su parte, sostiene que el ataque se centró principalmente en áreas civiles, lo que constituye, según Kiev, una violación del derecho internacional humanitario.
Ucrania también intensifica sus ataques en territorio ruso
En paralelo, el Estado Mayor ucraniano informó de nuevas operaciones contra infraestructuras energéticas en Rusia, incluyendo una refinería propiedad de Lukoil en la región de Nizhni Nóvgorod, a unos 450 kilómetros al este de Moscú.
Las autoridades regionales rusas confirmaron la muerte de una persona en este ataque, que se enmarca dentro de la estrategia de Kiev de golpear la industria energética rusa.
El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, aseguró haber derribado 327 drones ucranianos sobre diversas regiones del país, el mar Negro y zonas ocupadas de Ucrania, en lo que describió como uno de los mayores intentos de ataque aéreo ucraniano recientes.
Escalada sin precedentes en el uso de drones y misiles
El intercambio de ataques entre ambos países refleja una intensificación del conflicto, con un uso creciente de drones de larga distancia y misiles de precisión.
Según analistas militares, la magnitud del ataque ruso de este jueves podría indicar la acumulación previa de armamento para una ofensiva de gran escala, una hipótesis que ya había sido anticipada por el propio Zelenski en declaraciones recientes.
Mientras tanto, la guerra continúa elevando el nivel de destrucción en ambos frentes, con infraestructuras estratégicas y zonas urbanas cada vez más expuestas a ataques de alta intensidad.








