Washington, 1 Julio de 2026.- Una audiencia del subcomité de seguridad fronteriza de la Cámara de Representantes de Estados Unidos generó controversia este martes tras las afirmaciones de legisladores republicanos que alertaron sobre un supuesto aumento de amenazas en la frontera norte con Canadá, incluyendo tráfico de drogas y migración irregular.
El debate, titulado “Exposición del norte: Evaluación del panorama evolutivo de las amenazas en la frontera norte de Estados Unidos”, estuvo encabezado por el congresista republicano de Mississippi Michael Guest, quien aseguró que el refuerzo de la seguridad en la frontera sur habría provocado el desplazamiento de actividades de los cárteles hacia el norte.
Sin embargo, durante la sesión, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional contradijeron esas afirmaciones con datos oficiales que mostraron una tendencia a la baja en incautaciones de drogas y detenciones de migrantes en la frontera con Canadá.
El jefe adjunto en funciones de la Patrulla Fronteriza, Jason Schneider, indicó que las incautaciones de drogas en la frontera norte han disminuido aproximadamente un 55 %, mientras que las detenciones de inmigrantes irregulares también han registrado descensos significativos en el último año fiscal.
En contraste, los republicanos insistieron en la existencia de una amenaza creciente procedente de Canadá, aunque sin aportar estadísticas concluyentes que respaldaran esas declaraciones durante el intercambio con los funcionarios.
Otro de los temas abordados fue el tráfico de fentanilo. Los funcionarios señalaron que la mayor parte de esta droga incautada en Estados Unidos continúa procediendo de la frontera sur con México, mientras que los decomisos en la frontera canadiense representan una proporción mínima.
De acuerdo con los datos presentados, en los últimos ocho meses se han incautado alrededor de 3,2 kilogramos de fentanilo en la frontera norte, frente a más de 3.200 kilogramos en la frontera sur durante el mismo periodo.
El congresista demócrata de Nueva York, Tim Kennedy, criticó la orientación del debate y acusó a la administración federal de priorizar políticas migratorias que, a su juicio, afectan negativamente a las comunidades fronterizas y a la relación con Canadá.
Kennedy advirtió además sobre el impacto económico de las tensiones diplomáticas, especialmente en regiones como Buffalo, dependientes del comercio transfronterizo.
Los funcionarios de seguridad fronteriza reiteraron que su enfoque sigue centrado en el control de la frontera y descartaron la posibilidad de desplegar agentes en centros de votación durante futuras elecciones, en medio de preguntas de los legisladores.
El intercambio dejó en evidencia las divisiones políticas en torno a la política migratoria y de seguridad fronteriza en Estados Unidos, especialmente en lo relativo a la percepción de amenazas en la frontera norte.








