Bogotá, 29 de junio de 2026 El presidente electo de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, anunció este viernes el nombramiento del excongresista Rodrigo Lara como futuro ministro del Interior, en lo que constituye la primera designación de su gabinete de cara a la toma de posesión prevista para el 7 de agosto.
El nuevo jefe de Estado asumirá el poder con el reto de construir mayorías en el Congreso, donde la oposición de izquierda mantiene una fuerte presencia tras el mandato del presidente saliente Gustavo Petro.
Rodrigo Lara es hijo del exministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, asesinado en 1984 por orden del narcotraficante Pablo Escobar, en uno de los episodios más violentos de la guerra del Estado colombiano contra el cartel de Medellín. El atentado marcó un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en el país.
De la Espriella anunció la designación a través de un video difundido en redes sociales, elaborado con inteligencia artificial y acompañado de símbolos de tigres, imagen recurrente en su discurso político.
“El que NUNCA, a pesar de haber sido víctima de la violencia, dejó de trabajar por su patria”, escribió el presidente electo en la red social X al confirmar el nombramiento.
Lara, que tenía ocho años cuando ocurrió el asesinato de su padre, vivió parte de su infancia en el exilio en Europa junto a su familia antes de regresar a Colombia. Posteriormente desarrolló una carrera política como abogado, representante a la Cámara y senador hasta 2022.
A lo largo de su trayectoria, ha estado vinculado a sectores de la derecha tradicional. En 2006 trabajó en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe como zar anticorrupción y más adelante participó en debates legislativos relacionados con la implementación del acuerdo de paz con las FARC durante el gobierno de Juan Manuel Santos.
Tras su nombramiento, Lara señaló en redes sociales su intención de impulsar un “gran acuerdo sobre lo fundamental” que permita estabilidad política y gobernabilidad en el país.
El nuevo ministro del Interior está casado con la bisnieta de un expresidente colombiano, mientras que su entorno familiar mantiene vínculos con la vida política nacional, incluida la gestión pública en distintos niveles.
Con esta designación, el futuro gobierno de De la Espriella da su primer paso hacia la conformación del gabinete, en un escenario político marcado por la polarización y las tensiones entre la derecha y la izquierda en Colombia.








