Dubái, 23 de junio.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, llegó este martes a Pakistán para reunirse con autoridades que han actuado como mediadores en las conversaciones con Estados Unidos, en el marco de un proceso diplomático que busca avanzar hacia un acuerdo de estabilidad en Oriente Medio, mientras persisten discrepancias sobre los términos pactados y se reaviva la violencia en el sur de Líbano.
La visita de Pezeshkian a Islamabad se produce en paralelo a los trabajos técnicos derivados de las negociaciones de alto nivel celebradas en Suiza el lunes, encabezadas por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf. Estos contactos forman parte de un proceso de 60 días destinado a explorar un posible acuerdo más amplio que incluya cuestiones nucleares, sanciones económicas y seguridad regional.
En Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, negó que exista un acuerdo para permitir inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en instalaciones nucleares iraníes que habrían sido bombardeadas en el pasado. Estas declaraciones contradicen lo expresado previamente por representantes estadounidenses, que habían señalado avances en la cooperación con el organismo internacional para supervisar los recintos afectados.
Las discrepancias reflejan la fragilidad del proceso diplomático, en el que aún no está claro el alcance de los compromisos alcanzados en Suiza. Mientras tanto, el OIEA mantiene una presencia intermitente en Irán desde el conflicto de 2025, aunque sin acceso pleno a ciertos sitios sensibles, según las autoridades iraníes.
La tensión regional se ha visto agravada por nuevos episodios de violencia en el sur de Líbano, donde fuerzas israelíes habrían abierto fuego causando la muerte de dos personas en la zona de Nabatiyeh al-Fawqa, según la agencia estatal libanesa. Israel no ha emitido comentarios al respecto. Estos hechos se produjeron tras dos días de relativa calma después de un alto el fuego reciente, en un contexto en el que cualquier escalada podría complicar las negociaciones diplomáticas en curso.
Durante su llegada a Islamabad, Pezeshkian fue recibido por el presidente paquistaní Asif Ali Zardari y el primer ministro Shehbaz Sharif, en medio de estrictas medidas de seguridad. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, también forma parte de la delegación. Es la primera visita del mandatario iraní a Pakistán desde el inicio del conflicto regional.
En paralelo, los equipos negociadores han discutido la creación de mecanismos de coordinación para la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz y la contención de la violencia en Líbano. Sin embargo, persisten diferencias sobre el destino de los fondos iraníes descongelados, con Washington sugiriendo restricciones en su uso y Teherán defendiendo su soberanía en las decisiones de importación.
Las negociaciones también se ven condicionadas por las posturas de actores regionales como Israel y el grupo Hezbollah, que no forman parte del acuerdo en discusión y mantienen posiciones enfrentadas sobre la presencia militar en el sur de Líbano, lo que añade incertidumbre al frágil proceso de alto el fuego.








