Washington, 23 de junio.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que su país mantiene el “control total” del estrecho de Ormuz, en medio de la creciente confusión internacional sobre la situación en este estratégico paso marítimo, tras informaciones de que Irán habría anunciado su cierre en respuesta a los recientes bombardeos israelíes en la región.
“Tenemos el control total del estrecho; contamos con una armada capaz de imponer un bloqueo. Creo que nuestro bloqueo tuvo más impacto que lanzar bombas”, declaró Trump durante un acto celebrado en la Casa Blanca. Sus palabras llegan en un contexto de alta tensión geopolítica, marcado por el incremento de la violencia en Oriente Medio y el impacto en las principales rutas energéticas globales.
Las declaraciones del mandatario estadounidense coinciden con lo expresado por altos funcionarios de su administración, incluido el vicepresidente JD Vance, quien aseguró en Suiza —donde participó en conversaciones con representantes iraníes— que los buques comerciales continúan transitando por rutas alternativas a través del estrecho, pese a la incertidumbre generada.
Trump también advirtió que Estados Unidos mantendrá su postura firme respecto al memorando de entendimiento alcanzado recientemente con Irán, el cual abrió una ventana de 60 días para avanzar hacia un posible acuerdo de paz y redefinir los términos del programa nuclear iraní. El presidente subrayó que, en caso de incumplimiento, Washington actuará con determinación.
“Si Irán no cumple con el acuerdo o no se comporta como debe, haré lo que tenga que hacer”, señaló el mandatario al ser consultado sobre la posibilidad de retomar acciones militares.
En paralelo, Trump restó importancia a las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ha advertido que no retirará tropas de las zonas ocupadas en el sur del Líbano. La postura israelí añade presión adicional a unas negociaciones ya frágiles con Teherán, que recientemente habrían sufrido retrasos tras nuevos episodios de violencia en la región.
Consultado sobre cómo gestionará las diferencias con Netanyahu, Trump respondió con tono desafiante: “¿Qué voy a hacer? Aún no lo sé. Pero soy alguien que resuelve problemas. Los soluciono muy rápido, incluso con Bibi”.








