Washington, 21 Junio.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una contundente advertencia al régimen iraní, exigiendo que detenga cualquier actividad de sus aliados en el Líbano, particularmente del grupo chií Hezbollah, o enfrentará una nueva respuesta militar estadounidense de mayor intensidad que la ejecutada recientemente.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump responsabilizó a Teherán de respaldar a grupos armados que, según afirmó, continúan generando inestabilidad en el sur del Líbano. El mandatario aseguró que si Irán no toma medidas inmediatas para frenar a sus aliados, Washington no dudará en actuar nuevamente.
“Si no lo hace, volveremos a golpear a Irán con toda nuestra fuerza, igual que hicimos la semana pasada, pero aún con más fuerza”, advirtió el líder republicano.
Las declaraciones se producen mientras representantes de Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones en la localidad suiza de Bürgenstock, donde ambas partes buscan alcanzar un acuerdo definitivo que permita poner fin al conflicto que ha sacudido Oriente Medio en los últimos meses.
Durante una entrevista concedida a la cadena Fox News, Trump endureció aún más su postura al referirse al cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte mundial de petróleo. El mandatario advirtió que Estados Unidos podría intervenir militarmente si Irán mantiene bloqueado el paso marítimo.
Según Trump, la administración estadounidense está preparada para tomar medidas extraordinarias para garantizar la libre circulación del comercio energético internacional. Incluso sugirió la posibilidad de asumir el control de la vía marítima si las circunstancias lo requieren.
Mientras tanto, el vicepresidente estadounidense JD Vance, quien encabeza la delegación norteamericana en las negociaciones de Suiza, aseguró que las conversaciones han registrado avances significativos y expresó optimismo sobre la posibilidad de alcanzar una solución diplomática duradera.
“Estamos viendo progresos importantes. Queremos dejar atrás los métodos tradicionales de confrontación y abrir una nueva etapa en las relaciones con el pueblo iraní”, señaló Vance.
El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, respaldó la posición de la Casa Blanca y afirmó que Irán debe cesar el suministro de apoyo militar y financiero a organizaciones como Hezbollah, Hamas y los hutíes de Yemen.
“Si logramos la paz con Irán será excelente, pero el presidente ha dejado muy claro cuáles serán las consecuencias si continúan respaldando a estos grupos”, declaró Huckabee durante una conferencia celebrada en Jerusalén.
Las negociaciones en Bürgenstock fueron inauguradas oficialmente por Vance y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quienes participan como mediadores junto a representantes de otros países involucrados en los esfuerzos diplomáticos.
Uno de los principales puntos de discusión sigue siendo la situación en el Líbano, donde persisten los enfrentamientos entre fuerzas israelíes y milicias vinculadas a Hezbollah. Aunque Vance reconoció que la violencia ha disminuido en comparación con meses anteriores, admitió que todavía existen importantes obstáculos para alcanzar una paz definitiva.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de las conversaciones, conscientes de que un fracaso diplomático podría desencadenar una nueva escalada militar en una región ya marcada por años de tensiones y conflictos.








