La Habana, 20 de junio de 2026.- El Gobierno de Cuba aprobó un amplio paquete de 176 reformas económicas destinadas a transformar profundamente el modelo económico de la isla, en medio de una crisis que se prolonga desde hace más de seis años y que ha provocado escasez de alimentos, inflación, apagones y una fuerte caída de la producción nacional.
Las medidas, aprobadas de forma urgente por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la Asamblea Nacional del Poder Popular, representan uno de los cambios más significativos en la economía cubana desde el inicio de las reformas impulsadas en la última década.
Entre las decisiones más relevantes destacan la autorización de la banca privada, la apertura de nuevas oportunidades para la inversión extranjera y de la diáspora cubana, la flexibilización de las actividades empresariales privadas, reformas en el sector agrícola y una profunda transformación del sistema de subsidios estatales.
Cuba permitirá la banca privada por primera vez
Uno de los anuncios más trascendentales es la autorización para que operen entidades de banca privada bajo la supervisión del Banco Central de Cuba (BCC), una medida inédita en el sistema financiero de la isla.
Además, se permitirá la creación de instituciones financieras privadas dedicadas a microcréditos y otros servicios financieros, tanto con capital nacional como extranjero.
Las reformas también contemplan:
- Apertura de cuentas bancarias en divisas para ciudadanos y empresas sin autorización previa.
- Eliminación de restricciones para pagos en moneda extranjera entre empresas nacionales y extranjeras.
- Nuevos mecanismos de capitalización para los bancos más allá de los recursos estatales.
La diáspora cubana podrá invertir directamente en la isla
El Gobierno cubano autorizó que los ciudadanos residentes en el exterior puedan invertir en Cuba bajo las mismas condiciones que los inversores extranjeros y las empresas estatales.
La medida busca captar capital procedente de la comunidad cubana en el extranjero, una de las principales fuentes de remesas del país.
Entre las nuevas facilidades para la inversión destacan:
- Flexibilización de cuentas bancarias en el exterior.
- Derechos de superficie de hasta 99 años.
- Derechos de usufructo superiores a 50 años.
- Acceso al mercado cambiario para inversionistas.
- Eliminación de intermediarios estatales obligatorios en la contratación de trabajadores.
Asimismo, se permitirá la inversión en zonas históricas y patrimoniales como La Habana Vieja, ampliando significativamente las oportunidades para proyectos inmobiliarios y turísticos.
Más libertad para las empresas privadas
Las reformas también fortalecen el papel de las pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes).
Entre los cambios aprobados destacan:
- Autorización de más de 7.200 solicitudes empresariales pendientes.
- Eliminación del límite de 100 empleados por empresa.
- Reconocimiento legal de compañías privadas de mayor tamaño.
- Posibilidad de que una misma persona sea propietaria de varias empresas.
- Apertura de cuentas bancarias en el extranjero.
- Ampliación de actividades comerciales más allá del objeto social original.
Por primera vez, además, se permitirá la creación de mipymes agrícolas, un sector que hasta ahora estaba reservado principalmente a cooperativas.
Reforma del turismo para atraer nuevas inversiones
El turismo, una de las principales fuentes de ingresos de Cuba, también será objeto de una profunda reestructuración.
Las nuevas medidas contemplan:
- Incorporación de nuevos inversores privados y extranjeros.
- Expansión internacional de franquicias cubanas.
- Desarrollo de proyectos inmobiliarios en todas las zonas turísticas.
- Construcción y explotación de complejos residenciales vinculados al turismo.
Las autoridades esperan que estas iniciativas contribuyan a revitalizar un sector golpeado por la caída del turismo internacional y las dificultades económicas internas.
Cambios profundos en la agricultura
El Gobierno pretende impulsar la producción agropecuaria mediante una mayor flexibilización del uso de la tierra.
Las reformas permitirán otorgar derechos de usufructo por tiempo indefinido a personas naturales y jurídicas, incluyendo entidades privadas, estatales y mixtas.
También se autorizará:
- La importación directa de combustible por parte de cooperativas.
- El comercio exterior sin intermediarios estatales.
- La gestión de financiamiento internacional.
- La apertura de cuentas bancarias en el extranjero.
Las medidas buscan reducir la dependencia de importaciones de alimentos y recuperar la producción nacional, que ha sufrido una fuerte contracción en los últimos años.
Fin gradual de los subsidios universales
Otro de los cambios más sensibles será la sustitución progresiva de los subsidios universales por ayudas focalizadas a personas vulnerables.
La reforma afectará especialmente al sistema de la libreta de abastecimiento, que durante décadas garantizó productos básicos subvencionados para toda la población cubana.
El Gobierno pretende sustituir ese modelo por programas dirigidos exclusivamente a sectores de bajos ingresos y personas en situación de vulnerabilidad económica.
Un giro económico sin precedentes
Las nuevas medidas reflejan el reconocimiento por parte de las autoridades cubanas de la necesidad de introducir mecanismos más flexibles para estimular la inversión, aumentar la producción y captar divisas.
Aunque el Gobierno mantiene el control político del sistema, las reformas representan una de las aperturas económicas más amplias registradas en Cuba en las últimas décadas y podrían redefinir el papel del sector privado y del capital extranjero en el futuro económico de la isla.








