Teherán, 20 junio.- Las Fuerzas Armadas de Irán anunciaron este sábado el cierre inmediato del estratégico estrecho de Ormuz al tránsito marítimo internacional, alegando que Estados Unidos incumplió los compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento que puso fin a la reciente guerra regional y que Israel continúa violando el alto el fuego en el sur del Líbano.
La decisión fue comunicada por el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, principal mando militar conjunto iraní, que calificó la medida como una respuesta directa a las acciones de Washington y de su aliado israelí.
«Ante el incumplimiento y la clara violación por parte de Estados Unidos de la primera cláusula del memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, y en respuesta a las continuas violaciones del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano, el estrecho de Ormuz será cerrado al tránsito de embarcaciones», indicó el mando militar iraní en un comunicado.
Las autoridades iraníes advirtieron además que esta medida constituye únicamente el primer paso de una serie de acciones previstas para obligar a Estados Unidos a cumplir los compromisos asumidos en el acuerdo firmado la semana pasada.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas natural. Por este corredor estratégico transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo, por lo que cualquier interrupción suele generar preocupación inmediata en los mercados energéticos internacionales.
Irán justificó la decisión señalando que los ataques israelíes contra posiciones en el sur del Líbano continuaron durante las últimas horas, causando al menos siete muertos, pese al alto el fuego anunciado recientemente por mediadores internacionales.
Teherán también denunció lo que calificó como una «despiadada matanza» y el desplazamiento masivo de civiles libaneses, además de criticar que las fuerzas israelíes permanezcan desplegadas en zonas del sur del país.
El cierre de Ormuz supone un giro significativo respecto al acuerdo alcanzado recientemente entre Irán y Estados Unidos, que contemplaba precisamente la reapertura del estrecho, el cese de hostilidades en todos los frentes y el inicio de negociaciones para un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní.
Como consecuencia de la nueva escalada, Irán suspendió las conversaciones nucleares previstas con Washington y, hasta el momento, no se ha anunciado una nueva fecha para reanudar las negociaciones.
Los mercados internacionales permanecen atentos a la evolución de la situación, debido al impacto potencial que un cierre prolongado del estrecho podría tener sobre el comercio energético mundial y los precios del petróleo.








