Lima, 10 junio.- La misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos en Perú instó este martes al país andino a implementar un sistema de transmisión digital de actas a nivel nacional que permita ofrecer resultados preliminares de forma rápida y oficial, evitando así la incertidumbre generada por el uso de encuestas y proyecciones privadas.
Durante la presentación de su informe preliminar sobre la segunda vuelta presidencial, el jefe de la misión, el boliviano Víctor Rico, subrayó la necesidad de contar con una herramienta tecnológica que refuerce la transparencia del proceso y garantice información oportuna a la ciudadanía.
Rico destacó que tanto la candidata de derechas Keiko Fujimori como el aspirante de izquierdas Roberto Sánchez han reconocido la estrechez del resultado y han mostrado disposición a respetar los resultados oficiales. Sin embargo, advirtió que la demora en la publicación de datos genera un clima de incertidumbre política.
El representante de la OEA insistió en que un sistema de transmisión digital de datos preliminares permitiría mayor certidumbre, al tiempo que recordó que estos resultados siempre deben ser posteriormente confirmados por el conteo físico de votos.
El informe también expresó preocupación por la suspensión de la transmisión digital de los votos procedentes del exterior, una medida adoptada por las autoridades electorales tras problemas de conectividad registrados en la primera vuelta. En este proceso, los sufragios emitidos fuera del país deben ser enviados físicamente a Perú para su escrutinio.
Con el 96,12 % del conteo completado, la diferencia entre los candidatos es de apenas unos 36.000 votos, lo que mantiene el resultado abierto a la espera del cómputo final de los votos del extranjero y la resolución de actas impugnadas.
La misión de la OEA destacó que la jornada electoral se desarrolló con normalidad y en un ambiente de tranquilidad, y que el proceso de escrutinio se realizó de forma ordenada conforme a los procedimientos establecidos.
La misión estuvo compuesta por 92 observadores de 21 nacionalidades, desplegados en todo el territorio peruano y en varias ciudades del exterior, en lo que constituye la vigésima quinta misión electoral de la organización en el país.








