Miami, 25 mayo.- El estado físico de Lionel Messi ha encendido las alarmas en la selección argentina después de que el capitán fuera sustituido en el minuto 73 durante la victoria de Inter Miami CF por 6-4 ante Philadelphia Union en la Major League Soccer.
El delantero argentino, que había participado activamente en el encuentro con dos asistencias, mostró signos de molestia en la parte posterior del muslo izquierdo antes de abandonar el campo, lo que reaviva la preocupación por sus recurrentes problemas en los isquiotibiales durante su etapa en Estados Unidos.
Messi, que rara vez es sustituido, se retiró caminando por su propio pie hacia el vestuario, aunque sin acompañamiento médico visible en ese momento, lo que deja abierta la incertidumbre sobre la gravedad de la posible lesión.
El encuentro, de alta intensidad y marcado por una lluvia constante, terminó con un marcador de 6-4 en favor del equipo de Miami, en un partido que registró un hecho histórico en la MLS: ocho goles en la primera mitad.
En el plano ofensivo, el argentino nacionalizado mexicano Germán Berterame y el uruguayo Luis Suárez fueron protagonistas de un duelo lleno de alternativas, mientras el argentino Rodrigo De Paul sentenció el resultado en el tiempo añadido.
La situación de Messi llega en un momento clave para la selección dirigida por Lionel Scaloni, que debutará en la fase de grupos del Mundial el próximo 16 de junio. Argentina comparte grupo con Argelia, Austria y Jordania, y cualquier problema físico del capitán podría condicionar la planificación del equipo campeón del mundo.
El propio Messi ha declarado en el pasado que solo disputará el torneo si se encuentra en plenas condiciones físicas, lo que aumenta la atención sobre la evolución de esta posible dolencia en las próximas semanas.
Por el momento, el club no ha emitido un parte médico oficial, por lo que la evolución del jugador será clave en los próximos días de cara a su participación internacional.







