OTTAWA, 10 mayo.- Los pasajeros que permanecían atrapados en el crucero MV Hondius, epicentro de un brote mortal de hantavirus, desembarcaron este domingo en las Islas Canarias y ya viajan en un avión con destino a Canadá, informaron autoridades sanitarias y la empresa operadora del buque.

Los viajeros abordaron la aeronave utilizando equipos de protección sanitaria mientras subían al avión que se dirige al aeropuerto de Bagotville, en la región de Saguenay, a unas dos horas de la ciudad de Quebec.

La compañía Oceanwide Expeditions confirmó que entre los aproximadamente 130 pasajeros asintomáticos que permanecían a bordo del MV Hondius había cuatro ciudadanos canadienses cuando el barco llegó al puerto este domingo.

El operativo de evacuación se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria después de que el crucero registrara ocho casos confirmados de hantavirus, incluidos tres fallecimientos relacionados con la variante Andes del virus.

Representantes de varios organismos internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud, participaron en las revisiones médicas realizadas a los pasajeros antes de permitir el desembarque.

El hantavirus tiene origen en roedores y la variante detectada en el crucero —conocida como virus Andes— es la única cepa conocida que puede transmitirse entre personas, aunque especialistas han señalado que su capacidad de contagio sigue siendo limitada y requiere contacto cercano y prolongado.

Las autoridades sanitarias canadienses han solicitado aislamiento preventivo a varios ciudadanos que pudieron haber estado expuestos al virus durante el viaje.

Entre ellos se encuentra una pareja residente de la región de Grey-Bruce, en Ontario, que abandonó el barco a finales de abril antes de que se declarara oficialmente el brote. Según las autoridades, ambos permanecen asintomáticos y bajo seguimiento médico.

El gobierno federal también confirmó que otros cuatro canadienses procedentes de Quebec, Alberta y Ontario podrían haber estado en contacto con personas infectadas durante vuelos relacionados con el crucero, por lo que continúan siendo monitoreados por precaución.

La emergencia sanitaria internacional ha generado preocupación entre las autoridades de salud pública debido al carácter inusual del brote en un entorno cerrado como un crucero turístico, aunque la OMS mantiene que el riesgo para la población general sigue siendo bajo.

Publicidad