Victoria, 19 de octubre.- La provincia canadiense de Alberta votará este lunes si avanza hacia un referéndum vinculante sobre su independencia de Canadá, en una consulta que enfrenta al movimiento separatista con el Gobierno federal y que el primer ministro, Mark Carney, vinculó con los riesgos económicos de la guerra comercial con Estados Unidos. Las encuestas indican que menos de una cuarta parte de los habitantes apoya la separación, aunque la participación electoral podría resultar determinante.
Carney, que creció en Alberta, pidió a los ciudadanos que participen en la votación y advirtió sobre las consecuencias de una eventual victoria separatista. “No permitan que nadie les diga que esto ya está decidido. La participación determinará el resultado”, afirmó el jueves durante un acto político.
El primer ministro calificó el referéndum como “un peligroso farol” y sostuvo que el debate sobre la independencia ocurre en un momento de tensión con Washington, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, impusiera aranceles y formulara amenazas de anexión contra Canadá. Según Carney, esas medidas buscan quebrar la determinación del país.
“Voten como si Canadá dependiera de ello, porque así es”, expresó el jefe de Gobierno durante el acto.
Alberta cuenta con las cuartas mayores reservas probadas de petróleo del mundo, un factor central en el descontento de parte de la población con las políticas del Gobierno federal. El movimiento separatista cobró impulso a partir de las críticas a la gestión de Ottawa sobre el sector energético y a las restricciones que, según sus detractores, afectaron a la producción petrolera.
Una parte de los habitantes de la provincia responsabiliza al ex primer ministro Justin Trudeau por el crecimiento del independentismo. Sus críticos lo acusaron de intentar limitar la producción de petróleo para avanzar con su agenda climática.
“Si quieren que señale quién es responsable del sentimiento separatista, creo que es Justin Trudeau”, afirmó la primera ministra provincial, Danielle Smith, durante una entrevista con el pódcast Canadaland este mes.
Smith, de orientación conservadora, sostiene que prefiere que Alberta permanezca dentro de Canadá, pero convocó la consulta para resolver una disputa que divide a la provincia. Su postura contempla dos escenarios: si una mayoría respalda la separación, impulsará un referéndum vinculante sobre la independencia; si se impone la permanencia en Canadá, considera que la cuestión de la secesión deberá darse por cerrada.
La consulta también se desarrolla pocos días después de un incendio en una base militar de Alberta que causó la muerte de al menos cuatro soldados y dejó decenas de heridos. El episodio provocó una ola de condolencias en todo el país.
Carney advirtió sobre la incertidumbre económica que podría generar el proceso separatista. Para fundamentar su preocupación, recordó su experiencia al frente del Banco de Inglaterra durante el período de turbulencias que rodeó al Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea.








