Redacción, 15 de octubre.- Una tarta casera puede transformar pocos ingredientes en una comida completa, sabrosa y rendidora. La combinación de espinaca tierna con hongos secos aporta un sabor profundo y se disfruta tanto caliente como a temperatura ambiente.
Las tartas saladas forman parte de las comidas prácticas de todos los días. Se sirven al mediodía, para una cena liviana o como vianda, y admiten distintas combinaciones de verduras, quesos y sobras bien aprovechadas. La estructura de la receta sigue el estilo tradicional de las tartas saladas, con una tapa como base y otra para cubrir el relleno.
La tarta de espinaca y hongos secos lleva un relleno húmedo y sabroso de verduras salteadas, hongos hidratados, huevos y queso, dentro de 2 discos de masa para tarta. Es una preparación rápida porque utiliza tapas compradas y requiere pocos minutos de cocción previa.
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
La tarta se puede conservar en la heladera durante 3 días, dentro de un recipiente hermético o cubierta con film.
También se puede freezar, entera o en porciones, durante un máximo de 2 meses. Para consumirla, conviene descongelarla en la heladera y recalentarla en horno a 180 ℃ durante 10 a 15 minutos.
No se recomienda volver a freezar una porción que ya fue descongelada.








