Tel aviv, 30 de septiembre.- Israel denunció este miércoles que el violento incidente registrado a bordo de un vuelo de Flydubai que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv fue un intento de atentado contra ciudadanos israelíes, Emiratos Árabes Unidos y los Acuerdos de Abraham, después de que la aeronave activara una señal de emergencia, perdiera altura de forma abrupta y tuviera que aterrizar de manera no programada en Arabia Saudita. La Cancillería israelí trasladó esta interpretación a sus representantes diplomáticos en todo el mundo y vinculó el episodio con el proceso de normalización firmado en 2020.
El director general del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Eden Bar Tal, informó a los embajadores y jefes de representación que el hecho debía ser considerado un “intento de atentado terrorista contra los israelíes, los Emiratos Árabes Unidos y los Acuerdos de Abraham”.
La declaración llegó después de que el vuelo FZ1073, que había partido de Dubái con destino al aeropuerto Ben Gurion, enviara señales de emergencia durante el trayecto. La aeronave terminó desviándose hacia Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, donde realizó un aterrizaje de emergencia. El aeropuerto saudita confirmó posteriormente que tanto el comandante como el copiloto resultaron heridos y fueron trasladados para recibir atención médica.
Uno de los elementos que elevó la alarma fue la activación del código 7500, utilizado en aviación para señalar una interferencia ilícita o una situación asociada con un posible secuestro. El avión también sufrió una pérdida brusca de altitud durante el incidente, lo que generó temor entre los pasajeros y llevó a Israel a activar medidas de seguridad ante la posibilidad de que la aeronave hubiera sido tomada por la fuerza.
La versión presentada por Israel sostiene que uno de los pilotos atacó al otro con un arma blanca y posteriormente intentó hacerse con el control de la aeronave. El primer ministro Benjamin Netanyahu recibió en el aeropuerto Ben Gurion a uno de los pasajeros que participó en la respuesta dentro de la cabina y destacó públicamente la actuación de quienes intervinieron.
El pasajero, identificado como Yaniv, relató ante Netanyahu que consiguió sujetar al atacante después de que este intentara manipular los controles. “Le hice una llave de estrangulamiento y lo saqué primero. Intentaba destruir el panel de control”, contó, según las imágenes difundidas por la oficina del primer ministro.
Otro pasajero, el dentista israelí Shota Musayev, afirmó que atendió al comandante herido durante el vuelo. Según su relato, el piloto presentaba una fuerte hemorragia en la cabeza y las manos y permaneció relativamente estable hasta la llegada a Arabia Saudita.
Netanyahu afirmó posteriormente que el objetivo del agresor era provocar la caída del avión con todos sus ocupantes. También calificó de “extraordinaria valentía” la reacción del piloto herido, identificado como Smit Machchhar, de nacionalidad india, y de los pasajeros que ayudaron a recuperar el control de la aeronave.
El acuerdo de 2020 mediante el cual Israel y Emiratos Árabes Unidos establecieron relaciones diplomáticas abrió una nueva etapa entre ambos países, con mayor cooperación en áreas como turismo, comercio, seguridad y tecnología. El acercamiento también permitió crear conexiones aéreas directas, entre ellas los vuelos de Flydubai entre Dubái y Tel Aviv.
En ese contexto, el canciller israelí Gideon Sa’ar mantuvo una conversación con su homólogo emiratí, Abdullah bin Zayed Al Nahyan. Según la Cancillería israelí, ambos expresaron su intención de preservar y profundizar los vínculos bilaterales y de actuar conjuntamente frente a grupos que busquen alterar la seguridad regional.








