Redacción, 27 de septiembre.- Los votantes de Suiza rechazaron dos iniciativas en referéndum este domingo: una buscaba endurecer la neutralidad nacional y otra proponía reducir la producción y el consumo de alimentos de origen animal. Las primeras proyecciones situaron el rechazo al texto sobre neutralidad en 71%, mientras que la propuesta ecologista obtuvo un 72,52% de votos en contra tras el escrutinio.
La iniciativa sobre neutralidad pretendía incorporar a la Constitución la prohibición de integrar alianzas militares y de adoptar sanciones económicas contra otros países, salvo las aprobadas por la Organización de las Naciones Unidas. Sus detractores la calificaron de prorrusa porque habría impedido mantener medidas como las sanciones contra Moscú.
La neutralidad está inscrita en la Constitución federal desde 1848 y establece que Suiza no toma partido en guerras entre terceros Estados. El debate volvió a ocupar espacio en la política nacional tras la adopción de sanciones de la Unión Europea contra Rusia por la invasión de Ucrania.
También influyó el primer mandato de Suiza como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, que se extendió durante 2023 y 2024. Esos hechos reabrieron las discusiones sobre el alcance de la neutralidad del país.
La diputada socialista Laurence Fehlmann Rielle sostuvo en la televisión pública suiza RTS: “Seguimos apegados a esta política de neutralidad que permite a Suiza adoptar sanciones y posicionarse en el mundo”.
Durante la campaña, el ministro suizo de Relaciones Exteriores, Ignazio Cassis, afirmó: “Neutralidad no significa que Suiza mire hacia otro lado cuando se produce una violación de las normas internacionales”.
La organización soberanista Pro Suisse promovió la iniciativa con el respaldo de la Unión Democrática de Centro (UDC), el partido de derecha nacionalista que figura como primera fuerza política del país. La propuesta planteaba una neutralidad perpetua y armada.
La vicepresidenta de la UDC y diputada Céline Amaudruz defendió el texto en la televisión pública suiza. “Suiza tiene un papel fundamental que desempeñar en este planeta. Queremos ser el punto blanco, eso es la neutralidad”, declaró.
Amaudruz añadió que la organización buscaba aportar “paz, diplomacia y diálogo” y sostuvo que el país debía mantener una neutralidad creíble para cumplir esa función.
La segunda iniciativa planteaba que, en un plazo de 10 años, al menos 70% de los alimentos consumidos en Suiza fueran producidos dentro del país. Para cumplir esa meta, las asociaciones ecologistas proponían favorecer los alimentos vegetales frente a los de origen animal.








