La Paz, 3 de septiembre.- La captura de Johnson Cruz, señalado como líder de Los Pulpos, es un golpe directo a la organización criminal, pero no implica su desarticulación, según indicó el fiscal Jorge Chávez Cotrina. El representante del Ministerio Público, argumentó que el detenido tiene condena, requisitoria y procesos abiertos por delitos cometidos en La Libertad
En conversación con Tv Perú, el fiscal superior sostuvo que la identidad falsa con la que “Jhonsson Pulpo” operaba en Bolivia aceleró su entrega a las autoridades peruanas pues no se esperó a un trámite de extradición, sino que se trató de una expulsión inmediata del territorio boliviano.
Sobre su situación penal, el fiscal precisó que Cruz no solo arrastra varias investigaciones, sino también sentencias por hechos como homicidios y secuestros. Añadió que, además de cumplir la condena vigente, deberá responder por prisiones preventivas que pesan en su contra.
Jorge Chávez Cotrina, coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas contra la Criminalidad Organizada, reveló que la caída de Johnson Cruz afecta a la cúpula de Los Pulpos, pero no elimina los remanentes de la organización. La consecuencia, dijo, es que la policía y los equipos de inteligencia deben seguir actuando para evitar que esas células vuelvan a crecer.
En esa línea, insistió en reforzar el trabajo policial en Trujillo y mantener tareas de inteligencia, contrainteligencia y prevención. “De nada va a servir que este señor esté en la cárcel” si los remanentes se fortalecen, sostuvo al describir el riesgo de recomposición del grupo.
Para Chávez Cotrina, que “Jhonsson Pulpo” se haya mantenido tanto tiempo fuera del alcance de las autoridades peruanas se debe a que estas estructuras criminales “manejan un flujo de dinero”.
Esa definición le sirvió para plantear un giro en la estrategia estatal. Señaló que la persecución del crimen no debe concentrarse solo en encarcelar a sus integrantes, sino en rastrear y golpear su patrimonio.
El fiscal vinculó esa necesidad con dos soportes que, según dijo, permiten crecer y perdurar a una organización criminal: la corrupción y el lavado de activos. Por eso reclamó investigaciones patrimoniales y remarcó que la Fiscalía de la Nación ha creado un sistema de seguimiento de bienes de estas redes.
La mención no fue abstracta. Durante la entrevista se aludió a la hipótesis policial que conecta a Los Pulpos con el reciente secuestro de un empresario minero en Trujillo, bajo la presunción de que la organización necesitaba solvencia económica para continuar sus actividades delictivas.
Chávez Cotrina indicó que los cambios en el rostro y las cirugías plásticas forman parte de la desesperación de delincuentes que buscan no ser reconocidos, pero aseguró que la cooperación entre policías de Perú, Bolivia y otros países permitió establecer plenamente su identidad.








