Redaccion, 3 de septiembre.- La autopista Cuacnopalan-Oaxaca, en territorio poblano, volvió a ser escenario de hechos de violencia contra unidades de transporte de pasajeros, luego de que en apenas tres días se registraran dos agresiones contra autobuses que circulaban por este importante corredor carretero.
Los ataques ocurrieron el domingo 30 de agosto y durante la madrugada del martes 1 de septiembre, generando preocupación entre pasajeros, operadores y empresas de transporte que utilizan diariamente esta vía para conectar Puebla con Oaxaca.
El primer hecho ocurrió el domingo 30 de agosto, cuando un autobús de la línea ADO salió de Tehuacán con dirección hacia Oaxaca.
Durante el trayecto, sujetos que viajaban a bordo de una camioneta comenzaron a perseguir la unidad e intentaron obligar al conductor a detenerse. De acuerdo con los reportes, los agresores dispararon y lanzaron piedras contra el autobús, provocando daños tanto en las ventanas como en diferentes partes de la carrocería.
Ante la situación, el operador decidió mantener la marcha y evitar detenerse en la zona. La maniobra permitió que el autobús continuara su recorrido hasta llegar al Arco de Seguridad de Palmar de Bravo, donde los pasajeros pudieron ponerse a salvo.
Al llegar al punto de seguridad, algunos usuarios tuvieron que recibir atención debido a crisis nerviosas provocadas por el ataque. Pese a la violencia registrada, no se reportaron pasajeros ni trabajadores lesionados.
El incidente generó alarma entre quienes viajaban a bordo, debido al riesgo que representó la persecución y los disparos realizados contra una unidad de transporte público.
La preocupación aumentó apenas dos días después, durante la madrugada del martes 1 de septiembre, cuando otro autobús de pasajeros fue víctima de una agresión mientras circulaba por la misma autopista.
La unidad viajaba desde Puebla con dirección a Oaxaca y transitaba a la altura de Cuacnopalan cuando sujetos lanzaron piedras contra el autobús.
Una de las piedras impactó directamente contra el parabrisas, ocasionando daños en el cristal y poniendo en riesgo al operador y a las personas que viajaban en el interior.







