Montreal, 20 julio.- Las calles de Montreal se llenaron de banderas españolas, cánticos y emoción tras la victoria de España en la final del Mundial de Fútbol 2026, donde miles de aficionados celebraron el triunfo de la selección dirigida por Luis de la Fuente frente a Argentina.
Tras más de 120 minutos de tensión y un partido que se mantuvo sin goles hasta el tiempo extra, los seguidores de La Roja estallaron de alegría en distintos puntos de la ciudad, especialmente en la Place des Festivals, donde una multitud se reunió para seguir la gran final en una pantalla gigante.
“Fue estresante hasta el final, tuvimos miedo”, comentó Kevin, uno de los aficionados españoles presentes en la plaza, mientras celebraba con la voz ronca después de cantar durante todo el encuentro. “¡Viva España, viva España!”, repetían los seguidores.
La transmisión de la final dentro del festival Juste pour rire convirtió la Place des Festivals en un punto de encuentro multicultural, donde aficionados del fútbol y visitantes se mezclaron para vivir uno de los acontecimientos deportivos más importantes del año.
El presidente del festival, Sylvain Parent-Bédard, destacó que la iniciativa buscaba reunir públicos diferentes y crear un espacio donde la comedia y el deporte compartieran protagonismo. La respuesta superó las expectativas: miles de personas llenaron la plaza durante la tarde del domingo 19 de julio.
España y Argentina vivieron una final de emociones en Montreal
Los seguidores españoles y argentinos se ubicaron en diferentes zonas de la plaza y protagonizaron un duelo de cánticos durante todo el partido. Aunque el marcador permaneció igualado durante gran parte del encuentro, ambas aficiones mantuvieron la esperanza hasta el gol definitivo de Ferran Torres en el minuto 106.
Después de la victoria española, mientras los jugadores de España levantaban la Copa del Mundo, algunos aficionados argentinos permanecieron en la plaza para acompañar la derrota de su selección.
“Es duro”, reconoció Leo, un hincha argentino que observaba las celebraciones españolas. “Los argentinos tenemos esa garra, pero hoy no pudo ser”.
La derrota también marcó un momento emotivo para Lionel Messi, quien posiblemente disputó su último Mundial con la selección argentina. El astro de 39 años no pudo contener las lágrimas tras perder la final y recibió muestras de respeto de jugadores españoles y aficionados.
El orgullo argentino también se hizo sentir
En el Café Conca d’Oro, en la zona de la Pequeña Italia, los aficionados argentinos vivieron el partido como una auténtica fiesta deportiva. El establecimiento se convirtió nuevamente en punto de reunión para la comunidad albiceleste en Montreal.
“Somos una comunidad pequeña en Montreal, ¡pero estamos orgullosos!”, afirmó Suzanna Godoya, una aficionada argentina que acudió con sus hijos para compartir el partido junto a otros seguidores.
Aunque Argentina llegaba como campeona del Mundial 2022 y con la ilusión de repetir título, los aficionados reconocieron la superioridad española en la final.
El Club Español de Quebec celebra una noche histórica
Los seguidores de España se concentraron principalmente en el Club Español de Quebec, ubicado en el bulevar Saint-Laurent, donde cientos de personas llenaron las instalaciones para apoyar a la selección.
Desde antes del inicio del partido, el ambiente era de optimismo entre los aficionados españoles. Agustín Rey, un ingeniero español residente en Quebec desde hace ocho años, destacó la fortaleza colectiva del equipo.
“Argentina tiene talentos excepcionales como Messi, pero en términos de cohesión de equipo, España es mejor”, señaló mientras celebraba junto a su familia.
El club incluso habilitó un espacio para los aficionados argentinos, en un gesto de convivencia entre comunidades. Los organizadores destacaron que, aunque Montreal cuenta con una importante presencia argentina, la comunidad no dispone de un espacio social propio similar.
La victoria de España convirtió el domingo en una jornada histórica para los españoles residentes en Montreal, que celebraron hasta altas horas la conquista del segundo título mundial de su selección.








