Kinshasa, 20 julio.- La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando con rapidez y ya ha provocado al menos 930 muertes entre los 2.344 casos confirmados registrados hasta el pasado sábado, según informó el Ministerio de Salud congoleño.

Las autoridades reportaron 37 nuevos fallecimientos entre el viernes y el sábado, una de las cifras más elevadas desde que comenzó el actual brote, declarado oficialmente el pasado 15 de mayo en el este del país.

Este brote es considerado el de mayor velocidad de propagación registrado hasta ahora en la RDC y está causado por el virus Bundibugyo, una variante menos frecuente del ébola para la cual actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado específico.

El virus puede transmitirse a los seres humanos mediante el contacto con animales infectados y se propaga entre personas a través de fluidos corporales como sangre, vómito o semen, además del contacto con objetos y superficies contaminadas, incluyendo ropa de cama y prendas de vestir.

La enfermedad sigue siendo poco común, pero presenta una elevada letalidad y requiere una respuesta sanitaria rápida para contener las cadenas de transmisión.

Violencia y ataques dificultan la respuesta sanitaria

La provincia de Ituri, una de las zonas más afectadas, enfrenta importantes dificultades debido a la inseguridad provocada por grupos armados, lo que limita el acceso de los equipos médicos y humanitarios.

En total, cinco provincias congoleñas han reportado casos, todas ubicadas en una región marcada por conflictos y violencia rebelde.

Desde el inicio del brote se han registrado al menos 12 ataques contra centros médicos y equipos sanitarios, muchos de ellos motivados por rumores, desinformación y rechazo hacia las operaciones de control epidemiológico.

Además, numerosos trabajadores de salud han iniciado protestas por el retraso en el pago de sus salarios, complicando aún más los esfuerzos de respuesta.

Al menos 36 trabajadores sanitarios infectados con el virus han fallecido durante la emergencia.

OMS alerta por cadenas de transmisión desconocidas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó preocupación por el hecho de que aproximadamente el 80 % de los nuevos casos provengan de cadenas de contagio desconocidas, una señal de que el virus podría estar propagándose más rápido de lo que las autoridades logran identificar y controlar.

El Ministerio de Salud de la RDC informó que actualmente 724 pacientes permanecen aislados y hospitalizados, mientras se refuerzan las capacidades médicas en las zonas afectadas.

Las autoridades también señalaron que se registraron 22 nuevas recuperaciones en un periodo de 24 horas, como parte de los esfuerzos para ampliar la atención y el seguimiento de los pacientes.

Canadá refuerza controles fronterizos por riesgo sanitario

Ante la expansión del brote, Canadá anunció nuevas restricciones temporales de entrada para reducir el riesgo de importación del virus.

La Agencia de Salud Pública de Canadá informó que prohibirá el ingreso de ciudadanos extranjeros que hayan estado en la República Democrática del Congo durante los 21 días previos a su llegada al país.

La medida comenzó a aplicarse este lunes por la noche y forma parte de los controles preventivos ante la amenaza internacional del brote.

La emergencia sanitaria en la RDC mantiene en alerta a organismos internacionales, que advierten que la combinación de una rápida propagación, la inseguridad regional y las dificultades para acceder a comunidades afectadas representa uno de los mayores desafíos sanitarios actuales en África.


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