Foxborough, Massachusetts, EE.UU., 9 Julio.- La selección de Francia y su entrenador Didier Deschamps afrontan uno de los partidos más esperados del Mundial 2026 cuando se midan este jueves ante Marruecos en los cuartos de final, en un encuentro marcado por la tensión deportiva, las preocupaciones de seguridad y varias polémicas fuera del terreno de juego.
La conferencia de prensa de Deschamps estuvo dominada por temas ajenos al fútbol, entre ellos los comentarios considerados racistas contra Kylian Mbappé, las críticas sobre el arbitraje y las dudas sobre el futuro del técnico al frente del combinado francés después del torneo.
El enfrentamiento entre Francia y Marruecos también genera preocupación en territorio francés por posibles incidentes de orden público. Las autoridades preparan un amplio operativo de seguridad con miles de agentes desplegados, recordando los disturbios ocurridos durante las semifinales del Mundial de Qatar 2022, cuando ambas selecciones se enfrentaron por primera vez en esta instancia y se registraron más de 250 detenciones en Francia.
Más allá del contexto externo, el partido promete ser uno de los choques más atractivos de los cuartos de final. Francia busca mantener su camino hacia un histórico tercer pase consecutivo a una final mundialista, algo que solo lograron anteriormente Alemania y Brasil. Por su parte, Marruecos intenta superar nuevamente los límites del fútbol africano después de convertirse en 2022 en el primer equipo del continente en alcanzar unas semifinales de la Copa del Mundo.
Deschamps destacó la calidad del conjunto marroquí y advirtió que su rival llega con ambición de conquistar el torneo.
“Ellos no están aquí para participar. Están aquí para ganar”, afirmó el entrenador francés, quien recordó que el equipo africano cuenta con jugadores de gran nivel y una propuesta ofensiva peligrosa.
El técnico francés aseguró que el duelo será completamente diferente al partido de octavos de final contra Paraguay, un encuentro cerrado que Francia resolvió con un gol de penalti de Mbappé en la segunda mitad.
“Les gusta tener el balón, atacar y marcar goles. Tenemos que estar preparados y dar nuestro máximo nivel”, señaló Deschamps sobre Marruecos.
Desde el lado marroquí, el entrenador Mohamed Ouahbi dejó claro que alcanzar nuevamente esta fase del torneo no es suficiente para los Leones del Atlas.
“No queremos quedarnos con la sensación de que lo conseguido hasta ahora ya es suficiente. Lo único que falta es ganar el Mundial”, afirmó.
El mediocampista Brahim Díaz destacó la mentalidad del equipo tras la victoria por 3-0 ante Canadá en los octavos de final y aseguró que Marruecos está preparado para competir contra cualquier rival.
Francia pierde la apelación por la tarjeta de Michael Olise
Otro de los temas que marcó la previa fue la situación del delantero francés Michael Olise, cuya tarjeta amarilla recibida ante Paraguay fue ratificada por la FIFA después de la apelación presentada por la Federación Francesa de Fútbol.
Deschamps confirmó que el organismo internacional rechazó el recurso y mantuvo la sanción disciplinaria.
La decisión implica que Olise podría perderse una eventual semifinal si recibe otra tarjeta amarilla frente a Marruecos. La amonestación ocurrió en el tiempo añadido del partido contra Paraguay tras un enfrentamiento con el jugador Matías Galarza Fonda.
Mbappé resta importancia a los ataques y Francia evita hablar del árbitro
El seleccionador francés también fue consultado por la polémica generada después de los insultos dirigidos contra Kylian Mbappé por parte de una senadora paraguaya tras el penalti convertido por el delantero.
Deschamps defendió a su principal estrella y aseguró que la situación no afecta su rendimiento.
“Kylian es fuerte y no le afecta lo que se diga. Está concentrado y jugando a un gran nivel”, comentó.
Las autoridades francesas iniciaron una investigación por posibles delitos relacionados con insultos públicos agravados e incitación al odio o la violencia debido a los comentarios publicados contra el futbolista.
Respecto al arbitraje, Deschamps intentó restar importancia a la polémica surgida después de que Francia recibiera varias tarjetas amarillas en el partido anterior.
“Confío en los árbitros. Nuestro rival es Marruecos, no el árbitro”, afirmó el entrenador, quien señaló que las decisiones arbitrales siempre generan opiniones divididas.
El futuro de Deschamps queda en segundo plano
El técnico francés, que dejará el cargo después del Mundial tras 14 años al frente de la selección, aseguró que no está pensando en su despedida y que toda su atención está puesta en superar a Marruecos.
Deschamps, campeón del mundo como jugador en 1998 y como entrenador en 2018, afirmó que el único objetivo del equipo es avanzar a la siguiente ronda.
“Queremos ganar mañana. Ese es nuestro objetivo”, concluyó.








