Ottawa, 6 julio 2026.- El Gobierno federal de Canadá ha iniciado esta semana la aplicación del nuevo régimen de retorno obligatorio a la oficina de cuatro días semanales, conocido como RTO4, una medida que ya está generando problemas de espacio laboral, saturación del transporte público y conflicto con los sindicatos del sector público.
La normativa, impulsada por el Consejo del Tesoro de Canadá (Treasury Board of Canada Secretariat), amplía el requisito de presencialidad que desde septiembre de 2024 exigía tres días en oficina, elevándolo ahora a cuatro. Desde mayo, los altos cargos ya están obligados a trabajar cinco días presenciales.
La transición ha expuesto una de las principales debilidades del plan: la falta de infraestructura. El propio Servicios Públicos y Adquisiciones de Canadá (PSPC) ha admitido que en varios departamentos no hay suficientes puestos de trabajo disponibles para cumplir con la nueva exigencia, lo que obliga a reorganizar espacios, escalonar horarios o mantener el teletrabajo parcial en algunos casos.
En paralelo, el gobierno ha firmado contratos de arrendamiento por más de 1,28 millones de pies cuadrados de oficinas en todo el país, una expansión que, según PSPC, no implica necesariamente un aumento neto del espacio, ya que responde también a reubicaciones y renovaciones internas.
La medida ha provocado críticas de organizaciones sindicales como la Alianza de la Función Pública de Canadá (PSAC) y el Instituto Profesional de la Función Pública de Canadá (PIPSC), que han presentado denuncias por presuntas prácticas laborales desleales. Sus representantes advierten de oficinas saturadas, falta de aparcamiento y dificultades logísticas graves en ciudades como Ottawa y Gatineau.
“En estos momentos nuestros miembros están cumpliendo, pero estamos emprendiendo acciones legales para proteger sus derechos”, señaló la presidenta de PSAC, Sharon DeSousa, al denunciar también problemas de tráfico, aparcamiento y condiciones laborales inadecuadas.
Uno de los puntos más críticos se registra en la región de la capital, donde el Departamento de Defensa Nacional de Canadá y la Agencia Tributaria enfrentan falta de espacio para miles de empleados. En algunos casos, se han habilitado aparcamientos temporales a varios kilómetros de las oficinas y servicios de transporte adicionales para cubrir la demanda.
El impacto también se extiende al sistema de transporte público. OC Transpo, operador de Ottawa, reconoce que varias líneas operan ya al límite de capacidad durante los días laborables, mientras que el sistema de Gatineau advierte que no puede aumentar significativamente su oferta de servicio.
La administración federal defiende la medida como parte de una estrategia de “optimización del espacio de trabajo” y mayor eficiencia administrativa. Sin embargo, los sindicatos sostienen que el regreso forzado a la oficina está generando un “choque estructural” en infraestructuras que no están preparadas para absorber la demanda.
Con el inicio efectivo de RTO4, Canadá abre una nueva fase en la reorganización del trabajo público tras la pandemia, pero lo hace en medio de una creciente controversia política, sindical y logística que podría intensificarse en las próximas semanas.








