Lima, 2 julio.- El candidato presidencial de izquierdas derrotado en las últimas elecciones en Perú, Roberto Sánchez, ha presentado un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el que cuestiona la victoria de la derechista Keiko Fujimori, alegando un supuesto fraude relacionado con el voto de los peruanos en el exterior durante la segunda vuelta electoral.
Sánchez sostiene que existieron irregularidades en el proceso y ha solicitado una medida cautelar ante la CIDH, según informó su partido Juntos por el Perú. El dirigente afirma que los resultados habrían sido afectados por un presunto cambio de reglas en pleno proceso electoral, especialmente en el tratamiento de las actas en los consulados, lo que, según su versión, impidió una correcta digitalización y verificación de los sufragios emitidos fuera del país.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el resultado oficial otorgó la victoria a Fujimori con un 50,13 % de los votos frente al 49,86 % obtenido por Sánchez, en una diferencia inferior a los 50.000 votos. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), máximo órgano electoral del país, ya había rechazado previamente la solicitud del candidato de anular los votos emitidos en el exterior al considerar que no existían fundamentos suficientes.
El equipo de Sánchez insiste en que, si se excluyeran los votos del extranjero —que, según su denuncia, favorecieron mayoritariamente a Fujimori—, el resultado electoral sería diferente. Además, el ex candidato ha reiterado que no reconoce la validez del proceso y que seguirá recurriendo a instancias internacionales para defender lo que considera una vulneración de sus derechos políticos.
El proceso electoral peruano sigue su curso institucional y está previsto que el JNE proclame oficialmente a Keiko Fujimori como presidenta electa en los próximos días. La dirigente asumirá el cargo a finales de julio, marcando el retorno del fujimorismo al poder tras más de dos décadas, en un contexto político altamente polarizado en el país andino.
La victoria de Fujimori se produce en un escenario regional donde diversos liderazgos de derecha han ganado peso en América Latina, mientras persisten las disputas políticas y judiciales en torno a la legitimidad de varios procesos electorales.





