París, 2 de julio de 2026.- La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, ha afirmado que no se presentará a las elecciones presidenciales de 2027 si la justicia le impone restricciones como el uso de una pulsera electrónica, en el marco del caso por el presunto uso indebido de fondos del Parlamento Europeo.
La declaración llega en la antesala de una decisión clave de la Corte de Apelaciones de París, que emitirá su veredicto el próximo martes sobre el recurso presentado por Le Pen contra una condena previa relacionada con un supuesto esquema de malversación de fondos europeos.
Un caso de presunta malversación de fondos europeos
El procedimiento judicial se remonta a una sentencia de marzo de 2025, en la que un tribunal francés declaró culpables a Le Pen y a varios miembros de su partido, Agrupación Nacional, por el uso indebido de fondos destinados a la contratación de asistentes parlamentarios entre 2004 y 2016.
Según la acusación, esos asistentes habrían trabajado en realidad para el partido en Francia en lugar de desempeñar funciones en el Parlamento Europeo, lo que habría supuesto un desvío de aproximadamente 2,9 millones de euros.
La condena inicial incluyó una inhabilitación para ocupar cargos públicos durante cinco años y la posibilidad de medidas de control judicial, como el uso de dispositivos electrónicos de seguimiento.
Condiciones para ser candidata: “Poder hacer campaña libremente”
En una entrevista con la cadena francesa LCI, Le Pen subrayó que su eventual candidatura depende de poder desarrollar una campaña electoral sin restricciones.
“Si puedo ser candidata, seré candidata, siempre que pueda hacer campaña”, afirmó. “Si se me permite ser candidata pero no puedo moverme libremente para hacer campaña, entonces no sería posible”.
La dirigente francesa señaló específicamente que una eventual obligación de portar una pulsera electrónica supondría un obstáculo directo para su actividad política, al limitar su capacidad de participar en actos públicos, mítines o desplazamientos de campaña.
Posible inhabilitación y escenario político incierto
En caso de que la Corte de Apelaciones confirme la condena o agrave las medidas, Le Pen podría enfrentar una inhabilitación política, lo que alteraría significativamente el panorama electoral en Francia de cara a las presidenciales previstas para abril de 2027.
Las opciones judiciales aún no se han agotado. La líder de Agrupación Nacional podría recurrir ante el Tribunal de Casación, que no revisa los hechos del caso, sino la correcta aplicación del derecho, en un proceso que podría prolongarse varios meses.
Jordan Bardella, posible alternativa electoral
En caso de que Le Pen no pueda presentarse, el principal beneficiado sería su actual aliado político y presidente del partido, Jordan Bardella, considerado su principal heredero político dentro de la formación.
Le Pen, sin embargo, defendió que su liderazgo sigue siendo central dentro del movimiento, aunque reconoció el papel creciente de Bardella en la organización y la movilización del electorado.
“Somos complementarios. Yo tengo experiencia y él tiene una energía increíble”, señaló la líder francesa.
Un proceso judicial con impacto en las presidenciales
El caso se produce en un contexto político altamente sensible en Francia, donde la primera vuelta de las elecciones presidenciales está prevista para el 18 de abril de 2027, seguida de una segunda vuelta el 2 de mayo.
La resolución judicial sobre Le Pen podría tener un impacto directo en la configuración de la derecha francesa y en el equilibrio político del país en uno de los ciclos electorales más relevantes de la última década.








