Ottawa, 2 de julio de 2026.- Un nuevo estudio nacional revela que la mayoría de los canadienses considera que el país está recibiendo demasiados inmigrantes, aunque esa preocupación no se traduce en un rechazo al multiculturalismo, que continúa siendo ampliamente valorado como uno de los pilares de la identidad nacional.
La investigación, realizada por el Instituto Environics de Investigación por Encuestas en colaboración con Bridging Divides, encuestó a 6.818 personas entre el 4 de marzo y el 24 de abril de este año. Los resultados fueron ponderados para reflejar la composición demográfica de Canadá de acuerdo con el censo nacional de 2021.
El informe concluye que el 71% de los encuestados considera que los niveles actuales de inmigración son demasiado elevados, una cifra que coincide con otras investigaciones recientes sobre la percepción pública del fenómeno migratorio en Canadá.
Sin embargo, los investigadores destacan que esta preocupación está dirigida principalmente hacia la forma en que el gobierno administra el sistema migratorio y no hacia los inmigrantes como grupo social.
«Las personas que creen que Canadá recibe demasiados inmigrantes siguen manteniendo una opinión positiva sobre el multiculturalismo», explicó Andrew Parkin, director ejecutivo del Instituto Environics. Según el investigador, esto demuestra que el debate público gira más en torno a las políticas migratorias y la capacidad del sistema para gestionar el crecimiento poblacional que a un rechazo de la diversidad cultural.
El multiculturalismo sigue siendo ampliamente respaldado
El estudio muestra que el 64% de los participantes tiene una opinión favorable del multiculturalismo, mientras que apenas un 6% considera que representa una amenaza para la identidad canadiense o que contribuye a dividir a la sociedad. Un 30% afirmó no tener una opinión definida o dijo no comprender plenamente el concepto.
Asimismo, cerca de dos tercios de los encuestados consideran que el multiculturalismo fortalece la identidad de Canadá, aunque una cuarta parte manifestó estar en desacuerdo.
Las diferencias regionales también son significativas. En Columbia Británica, el respaldo al multiculturalismo alcanza el 73%, mientras que en Quebec desciende hasta el 56%, convirtiéndose en la provincia donde el apoyo es menor.
Entre los grupos demográficos, las personas pertenecientes a minorías visibles son quienes expresan el mayor nivel de apoyo, con un 81% de opiniones favorables. En contraste, los porcentajes disminuyen entre quienes se identifican como blancos (62%) y entre los pueblos indígenas (63%).
Empeora la percepción sobre las relaciones entre grupos étnicos
Aunque la mayoría de los canadienses sigue considerando positivas las relaciones entre personas de distintos orígenes culturales y étnicos, el estudio detecta un deterioro respecto a años anteriores.
Actualmente, el 61% de los encuestados considera que estas relaciones son generalmente buenas, diez puntos porcentuales menos que en 2019.
La caída resulta especialmente marcada entre la población blanca, donde la percepción positiva pasó del 73% al 58% en los últimos siete años. Entre las personas racializadas el descenso fue mucho menor, apenas cuatro puntos porcentuales.
Por otro lado, un 22% considera que las relaciones entre los diferentes grupos étnicos son malas, mientras que el 17% prefirió no emitir una opinión.
Los investigadores destacan además que las personas que mantienen un contacto frecuente con individuos de diferentes orígenes culturales tienden a tener una percepción mucho más positiva de la convivencia multicultural.
La mayoría prefiere seleccionar inmigrantes por sus capacidades
Otro de los aspectos analizados fue el criterio que debería utilizar Canadá para admitir nuevos inmigrantes.
La mayoría de los participantes considera que la selección debe realizarse principalmente en función del capital humano, es decir, la educación, experiencia laboral y habilidades profesionales de los candidatos, en lugar de priorizar su país de origen.
Entre quienes sí consideran importante el origen geográfico, existe una mayor preferencia por inmigrantes procedentes del Reino Unido, Francia, Irlanda y otros países europeos.
En contraste, parte de este grupo expresó su deseo de limitar la inmigración procedente de algunos países asiáticos, especialmente India y China, así como de naciones de Oriente Medio y países de mayoría musulmana.
La identidad canadiense sigue siendo fuerte
Pese al intenso debate sobre la inmigración, el estudio concluye que el sentido de pertenencia a Canadá continúa siendo elevado tanto entre inmigrantes como entre personas nacidas en el país.
Más del 80% de los participantes afirmó que Canadá representa una parte muy importante o bastante importante de su identidad personal.
No obstante, los investigadores detectaron que los pueblos indígenas son el grupo que manifiesta un menor sentimiento de pertenencia y también el que percibe un menor respeto hacia su identidad cultural.
El informe también revela que más del 60% de los encuestados afirma sentirse incómodo cuando escucha idiomas distintos del inglés y del francés en espacios públicos, un dato que refleja los desafíos que aún enfrenta el país en materia de integración y convivencia cultural.
Para Andrew Parkin, estos resultados evidencian que el debate sobre la inmigración en Canadá debe centrarse en mejorar la gestión del sistema y promover un diálogo abierto sobre la diversidad, evitando convertir la discusión en una confrontación entre inmigrantes y ciudadanos nacidos en el país.








