La Paz, 1 abr.- La selección de Bolivia vio frustrado su sueño de volver a un Mundial tras caer 2-1 ante Irak en el repechaje intercontinental, en un partido que dejó dolor y lágrimas entre miles de aficionados que siguieron el encuentro en plazas y calles del país.
La ilusión de “La Verde” se mantenía viva 32 años después de su única participación en una Copa del Mundo, en Copa Mundial de la FIFA 1994. En La Paz, multitudes se congregaron frente a pantallas gigantes para presenciar un duelo que mantuvo la esperanza hasta el final.
El encuentro comenzó cuesta arriba con el gol de Ali Almahadi al minuto 18 para Irak. Bolivia reaccionó y logró empatar al 38 gracias a Moisés Paniagua, desatando la euforia en las calles. Sin embargo, Aymen Hussein marcó el 2-1 definitivo al 53, un golpe que resultó irreversible.
Tras el pitazo final, la escena fue de profunda tristeza. Aficionados llorando y jugadores desplomados sobre el césped reflejaron el duro desenlace. “Nuestro equipo jugó muy bien, no se lo merecía”, expresó una seguidora entre lágrimas.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, envió un mensaje de ánimo: “La Patria nunca se rinde. La Selección nunca se rindió”.
Bolivia llegó a esta instancia tras finalizar séptima en las eliminatorias sudamericanas, en medio de un proceso de renovación liderado por el técnico Óscar Villegas. A pesar de la eliminación, figuras como Miguel Terceros dejaron señales positivas de cara al futuro.
Con esta derrota, el país andino deberá seguir esperando para regresar al mayor escenario del fútbol mundial, mientras Irak se queda con uno de los últimos boletos rumbo al Mundial 2026.








