Santiago, 8 de noviembre.- El ex presidente de Paraguay Santiago Peña cumple su prisión preventiva en un dormitorio común del Regimiento Escolta Presidencial, en Asunción, sin rejas, donde puede recibir visitas y usar su teléfono celular, dijo este domingo el comandante de la unidad. Peña está imputado por su presunta responsabilidad en el colapso de Ueno Bank.
El coronel José Dayub explicó a la radio 1020 AM que el regimiento no está preparado para alojar presos. “En realidad que nosotros lo que tenemos son dormitorios, no tenemos algún local con rejas ni cosas así. Un dormitorio con una puerta normal, con llave, eso administramos nosotros. Y así como para decir que tenemos un salón específico para ese tipo de situaciones con rejas, no. Solamente es un dormitorio más”, afirmó.
Dayub aclaró que actualmente no hay otras personas privadas de libertad en la unidad y que consultó con la asesoría jurídica el alcance de la orden judicial, que contempla la condición de “libre comunicación”. Según ABC Color, eso le permite recibir visitas y usar su celular.
El coronel contó que habló con el ex presidente la noche anterior, cuando regresó de declarar ante la Fiscalía, y le ofreció que el regimiento le provea las tres comidas. “Justamente ayer estuve conversando con el señor a su vuelta y le mencioné de que nosotros teníamos condiciones de poder proveerle el desayuno, el almuerzo y la cena, a lo que el mismo mencionó de que estaría solicitándole a su familia esa parte”, precisó.
Los familiares le llevarían los alimentos alrededor de las 8:00, al mediodía y entre las 18:00 y las 19:00. Sobre si puede caminar o hacer ejercicio en el amplio predio militar, Dayub dijo que hay condiciones para ello, pero que debía consultar si la resolución judicial lo permite.
Peña pasó la noche del viernes en el regimiento, adonde lo llevaron en la madrugada desde su casa. Cientos de manifestantes se habían concentrado frente a la vivienda para exigir que cumpliera la detención en una cárcel común. Cuando lo trasladaron en tres camionetas, algunos arrojaron piedras, huevos y otros objetos contra los vehículos. Las fuerzas de seguridad dijeron que no podían garantizar su custodia en la casa.
El juez Humberto Otazú ordenó el sábado la prisión preventiva para “garantizar su sometimiento” al proceso, al apreciar un posible peligro de fuga y de obstrucción de pruebas.
La Fiscalía lo imputó por lesión de confianza, como instigador, y administración en provecho propio, como autor. Según el acta, habría intervenido en la colocación, renovación y permanencia de grandes sumas de dinero de entidades públicas y previsionales en Ueno Bank. El fiscal Christian Benítez dijo que las penas pueden llegar a 10 años de cárcel. El ministerio público calcula un perjuicio de unos 809 millones de dólares, tomando los fondos estatales depositados en el banco; es el volumen de depósitos, no una pérdida comprobada.
Entre los hechos que le atribuye la acusación figuran reuniones con el presidente del Instituto de Previsión Social, el sistema jubilatorio, el 22 y el 27 de agosto de 2024: dos días después, el IPS aprobó comprar bonos del banco por 250.000 millones de guaraníes. Peña fue accionista del grupo controlante y vendió su participación en marzo de 2025. La defensa, a cargo de Ricardo Preda, dice que colaborará con la investigación y cuestionó la prisión preventiva.
El Banco Central intervino Ueno Bank el 3 de noviembre. Unos tres millones de clientes quedaron sin acceso a sus cuentas, entre ellos organismos estatales y unos 32.000 jubilados. Peña anunció su renuncia el jueves, pero el Congreso no la aceptó por falta de quórum y el viernes el Senado lo destituyó con 44 votos de 45. El vicepresidente Pedro Alliana asumió la presidencia hasta agosto de 2028.








