Redacción, 17 de octubre.- Paul McCartney repasó su vínculo con John Lennon, George Harrison y Ringo Starr, describió su método de composición y compartió recuerdos familiares durante una entrevista en el podcast Good Hang, conducido por Amy Poehler. El músico británico abordó desde la ruptura de The Beatles hasta la vigencia de los conciertos extensos, sus primeras experiencias laborales y el lugar que la amistad todavía ocupa en su vida creativa.
McCartney, de 84 años, sostuvo que aún conserva una conexión estrecha con su juventud. “En mi cabeza tengo 25 años”, afirmó. Según explicó, ese impulso también funcionaba como guía dentro de The Beatles: cuando tenían que tomar una decisión artística, se preguntaban qué habría pensado su versión de 17 años.
La conversación incluyó una intervención previa de Stella McCartney, hija del artista y diseñadora de moda, quien propuso dos preguntas para su padre: cuál era su primer recuerdo y qué significaba “Monkberry Moon Delight”, canción incluida en el álbum Ram, de 1971.
Consultado por su constancia en los escenarios y estudios, McCartney rechazó la idea de que su actividad pueda entenderse solo como trabajo. “No se trabaja la música, se toca”, dijo, antes de definirse como “un adicto a tocar”.
El exintegrante de The Beatles recordó que, antes de consolidar su carrera, tuvo un empleo en una fábrica donde enrollaba bobinas para componentes de motores. El proyecto de ascenso dentro de la empresa quedó atrás cuando Lennon y Harrison lo fueron a buscar con una propuesta para tocar en The Cavern Club de Liverpool.
“Miré las bobinas, miré el sueldo y pensé que tenía que decidir”, relató. Finalmente dejó el puesto para sumarse al grupo, una elección que desembocó en la formación que marcó la música popular del siglo XX.
El cantante también se refirió a su forma de enseñar composición a estudiantes del Liverpool Institute for Performing Arts, institución que ayudó a fundar. Allí, asegura, empieza cada encuentro con una advertencia: “No sé cómo se hace esto”. Para McCartney, cada canción tiene un recorrido particular y no existe una fórmula única para escribirla.
En la entrevista, McCartney señaló que el vínculo entre los integrantes de The Beatles se construyó antes de la fama, durante los años de escuela, los viajes y las presentaciones en pequeños clubes de Hamburgo.
Sobre George Harrison, explicó que lo conoció en un autobús escolar y que las primeras conversaciones giraban alrededor de guitarras y rock and roll. Con el tiempo, McCartney lo propuso para integrarse al grupo cuando buscaban otro guitarrista. “John quedó muy impresionado y George se unió a la banda”, recordó.
Al hablar de Lennon, Harrison y Ringo Starr, McCartney afirmó que hoy se considera un admirador de lo que hicieron juntos. “Cuanto más pasa el tiempo, más fan soy”, sostuvo. En particular, recordó la experiencia de escribir junto a Lennon y la posibilidad de intercambiar críticas sin filtros dentro del grupo.








