Redacción, 2 de octubre.- El Gobierno de Abelardo de la Espriella se encuentra revisando el contrato firmado con la empresa suiza Saab para adquirir 17 aviones de combate Gripen destinados a sustituir la flota de Kfir, ante la situación económica de Colombia y la evaluación de los pagos, beneficios y obligaciones pactadas.
La compra comprende 15 aeronaves Gripen E monoplaza y dos Gripen F biplaza, por 3.135 millones de euros, equivalentes a cerca de $16,5 billones en el momento de la negociación. El acuerdo fue anunciado en noviembre de 2025 durante el Gobierno de Gustavo Petro.
El mayor general Juan Jaime Martínez Ossa, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), confirmó que el contrato no fue cancelado y que los compromisos previstos para la llegada de los aviones se mantienen. La decisión sobre cualquier modificación corresponde al Ejecutivo.
El comandante explicó que las conversaciones con la empresa sueca abarcan los compromisos económicos, el esquema de pagos y los beneficios que deben recibir Colombia y sus instituciones. “El proceso de contratación de los Gripen tiene un contrato firmado. Es un contrato que se está evaluando en los diferentes aspectos y este es un tema de Gobierno”, afirmó.
Martínez Ossa sostuvo que las necesidades económicas del país forman parte de la revisión. “Colombia tiene en este momento unas necesidades económicas altas, donde están evaluando cómo hacer ese proceso que quedó en la contratación, los pagos y los beneficios que tienen que llegar al país”, dijo.
Las partes prevén instalar mesas de trabajo para examinar las condiciones en que fue estructurado el negocio antes de que el Gobierno adopte una determinación. El oficial precisó que la FAC cumple una función técnica y no define los cambios que puedan producirse en el acuerdo.
“El contrato es un conjunto de muchas intenciones de cumplimiento entre las partes”, señaló Martínez Ossa. También indicó que se busca una salida favorable para el país mediante comunicaciones entre Colombia y Saab.
La adquisición fue cuestionada por la limitada información pública que inicialmente rodeó sus condiciones y por dudas sobre eventuales sobrecostos frente a operaciones comparables. La Contraloría recibió una solicitud para revisar el proceso y requerir al Ministerio de Defensa la documentación de las etapas precontractual y contractual.
La comparación con una compra efectuada por Tailandia en 2025 alimentó parte de las inquietudes, aunque el Gobierno de Petro rechazó entonces esa equivalencia y Saab introdujo matices sobre las diferencias entre ambas operaciones, según El Espectador. La posible reorientación de los compromisos de compensación social e industrial hacia la aviación militar tampoco fue confirmada por el comandante de la FAC.
El entonces ministro de Defensa, Pedro Sánchez, había informado en agosto que el contrato tenía respaldo de dos documentos del Consejo Nacional de Política Económica y Social. Uno corresponde al esquema de financiación, aún en trámite, y el otro al proceso de contratación mediante recursos y vigencias futuras.








