Redacción, 28 de septiembre.- La escena comenzó como una anomalía en una carretera rural. Era la madrugada de este domingo y una mujer regresaba de una fiesta cuando encontró tres camionetas blancas bloqueando el camino junto a su granja, a pocos metros de la base RAF Fairford, utilizada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos y situada en el condado de Gloucestershire. Algo en aquellos vehículos le llamó inmediatamente la atención: el nombre de la empresa pintado en uno de ellos y, sobre todo, un número de teléfono que no parecía habitual. No era la única señal.
Según publicó este lunes el Daily Mail, la camioneta llevaba escrito “Fuel 2You” (Combustible para tí) en letras rojas. El nombre evocaba a una empresa real de distribución de combustible, Fuel2U, pero la compañía legítima utiliza otra identidad visual y negó cualquier vínculo con los vehículos.
También había una diferencia menos evidente: las cifras del número telefónico en la camioneta cargada de explosivos estaban separadas de una manera (4-3-4) que corresponde a un formato utilizado predominantemente en Irán. El número estaba fuera de servicio. Todo parece confluir en un mensaje oculto que une una ironía sobre el bloqueo al petróleo persa (Fuel2U) con una conexión iraní en el número de teléfono.
Pero la mujer todavía no sabía qué significaban aquellos detalles. Solo vio que tres vehículos estaban atravesados en el camino y que había hombres alrededor. Cuando dio la vuelta para alejarse, los vio.
Eran varios hombres jóvenes, vestidos con ropa oscura y algunos con capuchas o pasamontañas. Al advertir la presencia del automóvil, comenzaron a dispersarse: algunos corrieron hacia los campos y otros hacia el pueblo vecino. La conductora comprendió entonces que aquello no era una actividad policial más, pese a que en los días anteriores había observado movimientos que había atribuido a personal de seguridad.
RAF Fairford se encontraba bajo un nivel elevado de seguridad. La base había sido utilizada por aeronaves estadounidenses en operaciones contra Irán y estaba a menos de una milla del centro de Whelford, un pequeño pueblo de unos 100 habitantes.
La mujer intentó primero comunicarse con la policía del Ministerio de Defensa. Nadie respondió. Entonces llamó al 999. Eran las 1.36 de la madrugada.
Según su relato, diez minutos después el tranquilo pueblo comenzó a llenarse de policías armados. Los cinco hombres fueron finalmente detenidos y quedaron bajo custodia mientras las unidades antiterroristas investigaban quién estaba detrás de la operación y si existía una conexión con Irán.
El secretario británico de Defensa, Wes Streeting, elogió la reacción de la granjera que los medios británicos ya tildan de “héroe”, pero dijo que tiene solo una “imagen parcial” de lo ocurrido. Su identidad, por el momento, ha sido reservada.
Fuentes citadas por el Daily Mail señalaron que los investigadores creían que el grupo podía haber estado a punto de ejecutar un ataque de gran magnitud.








