Redacción, 18 de septiembre.- Cuando este viernes Berkshire Hathaway anunció que Warren Buffett dejaba la presidencia del directorio para convertirse en presidente emérito, la sorpresa no estuvo en quién maneja el negocio día a día —ese lugar ya lo ocupa Greg Abel desde enero— sino en quién se sienta ahora en la cabecera de la mesa: su hijo Howard Graham Buffett, un hombre que pasó buena parte de su vida arando campos y patrullando un condado de Illinois antes que en un escritorio corporativo.
Howard Graham Buffett nació el 16 de diciembre de 1954 en Omaha, Nebraska, y es el segundo hijo y mayor de los varones de Warren Buffett y su primera esposa, Susan Thompson. Lleva el nombre de su abuelo, Howard Buffett, y de Benjamin Graham, el profesor que marcó la filosofía de inversión de su padre.
A diferencia de Greg Abel o del propio Warren, Howard abandonó tres universidades distintas y encontró su camino en el campo: en 1977 empezó a trabajar una chacra en Tekamah, Nebraska, comprada por su padre, quien -dato que retrata bien la relación entre ambos- le cobraba alquiler por esa tierra, según consigna Influence Watch.
Con los años se convirtió en uno de los agricultores más reconocidos de Estados Unidos: hoy explota unas 400 acres propias en Nebraska (unas 160 hectáreas) y supervisa otras 1.500 acres en Illinois (unas 610 hectáreas), además de granjas experimentales de su fundación que suman más de 9.500 acres entre Arizona, Illinois y Nebraska (unas 3.850 hectáreas), de acuerdo con la propia Howard G. Buffett Foundation.
Es, además, un impulsor histórico de la siembra directa (no-till), una técnica de conservación de suelos sobre la que da charlas desde hace más de una década y que ya aplicaba en 16.000 acres en Illinois y Nebraska (unas 6.475 hectáreas) y otros 6.000 acres en Sudáfrica (2.430 hectáreas) hacia 2010, según registró el sitio especializado No-Till Farmer.
Lejos del prototipo de heredero de Wall Street, Howard pasó una década ligado a la seguridad pública: fue policía auxiliar durante cinco años y luego, entre septiembre de 2017 y noviembre de 2018, sheriff electo del condado de Macon, Illinois, según su propia biografía institucional.
También trabajó en compañías como Coca-Cola y ConAgra en los años 90 y 2000, integró la Comisión de Debates Presidenciales de Estados Unidos durante dos décadas y fue embajador de buena voluntad de Naciones Unidas contra el hambre para el Programa Mundial de Alimentos.
Es fotógrafo publicado y autor de ocho libros sobre conservación, vida silvestre y la condición humana, con columnas de opinión en The Wall Street Journal y The Washington Post. Está casado con Devon Goss —tras un primer matrimonio con Marcia Duncan— y es padre de Howard Warren Buffett, politólogo, consultor político y máster en Columbia.
Su vínculo formal con Berkshire Hathaway es, en realidad, el más antiguo de los tres protagonistas de esta transición: integra el directorio de la compañía desde 1993, treinta y tres años antes de asumir la presidencia.
Warren Buffett subrayó ese dato en la carta a los accionistas que acompañó el anuncio: recordó que él mismo tomó el control de Berkshire a los 34 años, y que Howard llega al cargo con un período de aprendizaje incluso más largo.








