Ciudad de méxico, 12 de septiembre.- El Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) reanudó de forma parcial sus operaciones la noche de este viernes, después de suspender temporalmente despegues y aterrizajes por una tormenta eléctrica en la zona de la terminal aérea.
El aeropuerto informó que algunas aerolíneas detuvieron sus operaciones ante las condiciones meteorológicas. La medida tuvo como objetivo preservar la seguridad de pasajeros y personal.
Después de la lluvia, personal del AICM revisó las pistas y calles de rodaje para determinar si existían condiciones seguras para retomar las actividades.
A las 20:01 horas, el aeropuerto informó que quedó abierta la pista 05 izquierda-23 derecha, mientras que los despegues y aterrizajes comenzaron cuatro minutos después. La segunda pista tenía prevista su reapertura alrededor de las 21:00 horas.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) reportó que las lluvias continuarían durante la noche en distintos puntos de la capital, con actividad eléctrica y fuertes rachas de viento.
Las condiciones meteorológicas provocaron 48 operaciones afectadas hasta el momento: 43 vuelos de llegada desviados a aeropuertos alternos y 5 vuelos de salida cancelados, con afectación a 7,707 pasajeros.
Ante cualquier cambio, el AICM recomendó a los pasajeros mantener comunicación con su aerolínea y verificar el estado de su vuelo antes de trasladarse a la terminal.
Los viajeros también deben considerar que la reapertura de las pistas no implica que todos los vuelos recuperen de inmediato sus horarios originales, ya que las aerolíneas pueden modificar sus itinerarios por las afectaciones acumuladas.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) establece derechos para los pasajeros ante retrasos y cancelaciones.
Si el retraso supera una hora, pero es menor a cuatro, la aerolínea debe ofrecer, como mínimo, descuentos para vuelos posteriores al mismo destino y/o alimentos y bebidas. Cuando la demora supera dos horas y es menor a cuatro, el descuento no puede ser inferior a 7.5 por ciento del precio del boleto.
Si el retraso supera cuatro horas o el vuelo es cancelado, el pasajero puede elegir entre distintas alternativas: el reembolso del boleto más una indemnización mínima de 25 por ciento; un lugar en el primer vuelo disponible, con alimentos y, cuando corresponda, alojamiento y transporte; o un vuelo posterior al mismo destino con una indemnización mínima de 25 por ciento.
La Profeco cuenta con presencia en el AICM para atender a los usuarios ante posibles irregularidades con las aerolíneas.








