Washington, 2 de septiembre.- El alcance inicial de las medidas llegaría a 55 estados, y el entendimiento podría influir en países que analizan regulaciones sobre plataformas digitales y adolescentes. Entre los territorios mencionados aparece California, vinculada en la explicación del especialista con la presencia de Silicon Valley.
Manuel Urdapilleta, sociólogo especialista en big data e integrante de la Asociación Conciencia Digital, dio otra cifra y afirmó en Infobae A las Nueve que “Meta se compromete a pagar USD 12.700 millones”.
La diferencia entre ambos montos aparece en el material original, que también incorpora una precisión. Las partes alcanzaron un acuerdo, pero ese entendimiento no frena las acciones individuales ni las demandas colectivas de personas damnificadas.
La modificación más concreta sobre el funcionamiento de las plataformas consiste en un límite de hasta dos horas diarias para adolescentes. Al mismo tiempo, el acuerdo incluiría un bloqueo de notificaciones entre las 00:00 y las 06:00.
Urdapilleta sostuvo que el cambio puede alterar el funcionamiento de ambas redes porque las aplicaciones ya disponen de herramientas para modificar la experiencia de uso, aunque hasta ahora no siempre se aplicaban como una obligación predeterminada. Según detalló, la revisión alcanzará mecanismos como el desplazamiento infinito, la reproducción automática y las notificaciones.
Ese es el punto central de la discusión: no se trata de una prohibición total de las redes sociales, sino de intervenir sobre funciones diseñadas para sostener la atención de los usuarios a través de una secuencia constante de contenidos. El propio especialista lo resumió así: “Las redes sociales son una herramienta que vino para quedarse”.
Urdapilleta describió que el eje de las demandas de estados y familias contra Meta está en el uso de mecanismos orientados a generar adicción en jóvenes. La acusación, según explicó, no se limita a la cantidad de horas frente a una pantalla, sino a la estructura misma de las aplicaciones y a las condiciones que crean para captar atención.
Al exponer el argumento de las denuncias, el sociólogo dijo: “Ustedes están implementando diseños que tienen como finalidad generar adicción en los jóvenes”. Añadió que las presentaciones judiciales también mencionan trastornos asociados con esos consumos.
El especialista sostuvo que las familias atribuyen a esos mecanismos problemas de salud, de ánimo y de socialización. También señaló que las plataformas aprovechan los datos obtenidos de los usuarios para ampliar sus ingresos publicitarios.
Esos controles quedarían en manos de actores ajenos a la compañía. La intención, según se indicó, es comprobar que la empresa no encuentre mecanismos para eludir las exigencias pactadas.








