Roma, 31 de agosto.- El Gobierno de Italia ha adoptado este lunes una ampliación por 15 días más de la suspensión del acuerdo de Schengen de libre circulación, por lo que seguirá sometiendo a controles fronterizos a personas procedentes de España, en medio de la crisis surgida entre Madrid y Roma por la gestión de la entrada masiva de migrantes en Ceuta el pasado 30 de julio.
Según informa la agencia italiana ADN Kronos, el Ministerio del Interior italiano ha tomado la decisión que notificará en breve a la Unión Europea (UE), a quien debe informar ya que se trata de una medida extraordinaria en el contexto de la libre circulación europea.
La decisión se la ha transmitido el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una «constructiva conversación telefónica», ha informado la citada agencia, que señala que Roma justifica su medida por el análisis realizado por el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad Fronteriza.
A juicio de Italia persisten los elementos de evaluación llevaron a la reintroducción el pasado 1 de agosto de los controles fronterizos con vuelos y barcos procedentes de España pero tiene en cuenta «las iniciativas ya emprendidas por España, junto con la Unión Europea, para que la situación en esa zona pueda encaminarse hacia una próxima normalización».
En un mensaje en redes sociales, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha considerado «acertada» la decisión del Gobierno italiano de prorrogar otros 15 días los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España, «a la espera de que se den realmente las condiciones para restablecer la plena y libre circulación».
«La decisión, adoptada en aplicación de las mismas normas de Schengen, es provisional y está motivada por la necesidad de garantizar la seguridad de las fronteras italianas y europeas, así como de impedir cualquier infiltración, empezando por la de carácter yihadista», ha señalado.
Tajani ha indicado así que Roma seguirá trabajando con todos los países de la Unión Europea, «en un espíritu de colaboración también con España, con el objetivo de combatir la inmigración ilegal y favorecer unos flujos migratorios controlados y regulares».
ESPAÑA ASEGURA QUE NO TIENE NINGÚN SENTIDO Y TOMA MEDIDAS RECÍPROCAS
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha referido precisamente a dichos controles este lunes, asegurando que no tienen «ningún sentido». En una entrevista en la Cadena Ser, recogida por Europa Press, ha recordado que España ayudó a Italia a acoger a inmigrantes llegados a la isla de Lampedusa y ha defendido la necesidad de solidaridad.
Sánchez ha lamentado la carta de 22 líderes europeos, entre ellos Meloni cuestionando la política migratoria del Ejecutivo español y ha esgrimido que siempre ha defendido que los países europeos en primera línea que sufren la llegada de migración irregular, como España e Italia, necesitan «la solidaridad de los países centroeuropeos y del norte de Europa».








