Washington, 31 de agosto.- En julio de 2026, el sistema de deportaciones aéreas de Estados Unidos alcanzó su mayor volumen desde que comenzó su registro en 2020: 2,159 vuelos de cumplimiento migratorio en un solo mes, de los cuales 329 fueron deportaciones internacionales hacia 37 países. Centroamérica absorbió cerca de un tercio de esas operaciones, según el informe ICE Flight Monitor de julio de 2026, elaborado por Human Rights First.
El dato que define el mes no es solo la escala, sino la velocidad: el 30 de julio se registraron 22 vuelos de deportación en una sola jornada, la cifra más alta en la historia del monitoreo.
Con 63 vuelos de deportación en julio, Guatemala se consolidó como el segundo destino más frecuente después de México, que concentró 128 operaciones.
Respecto del mes anterior, el incremento fue del 58%, y frente a julio de 2025, del 17%. En total, 7.035 guatemaltecos fueron deportados durante el mes, un 62% más que en el mismo período del año anterior, de acuerdo con ICE Flight Monitor de julio de 2026, elaborado por Human Rights First.
Guatemala no solo recibe a sus propios nacionales. El presidente Bernardo Arévalo confirmó el 19 de agosto que, en lo que va de 2026, 2,284 mexicanos deportados desde Estados Unidos llegaron al país como escala de tránsito.
“Están llegando en aviones de retornados guatemaltecos y nosotros lo que hemos hecho es ingresarlos en calidad de tránsito para, en coordinación con las autoridades migratorias mexicanas, regresarlos a territorio mexicano en menos de 24 horas”, explicó en conferencia de prensa.
En 2025, Guatemala había recibido apenas 15 mexicanos bajo esta modalidad. El salto en 2026 refleja un cambio de estrategia que organismos de derechos humanos interpretan como una forma de presión sobre Ciudad de México.
“Parece que quieren presionar al gobierno mexicano, no quieren que los mexicanos crucen la frontera”, señaló Savitri Arvey, de Human Rights First, a la agencia AP.
El caso de Honduras introduce una dimensión diferente: el uso de aeronaves militares para deportar civiles. En julio, 13 de los 45 vuelos de deportación al país fueron realizados con aviones C-17 Globemaster y C-130J de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, tras la reanudación de estos vuelos en junio. Todos partieron desde la base de ICE Air en Harlingen, Texas, con destino a San Pedro Sula.
El 17 de agosto, un avión militar procedente de Fort Lauderdale, Florida, llegó a Honduras con 86 migrantes a bordo, entre ellos 50 hondureños y 36 mexicanos, según informó El Heraldo de Honduras.








