Santiago, 27 de agosto.- Dentro de las entrañas de Netflix se puede encontrar el último gran trabajo de la directora de origen chileno Maite Alberdi, responsable de títulos tan sobresalientes como El agente topo o La memoria infinita, ambas nominadas al Oscar al mejor documental.
Se trata de Un hijo propio, un ‘docudrama’ que gira en torno al caso de Eleonor Alejandra Marín Mendoza, una trabajadora de un hospital de Ciudad de México que, en 2009, fingió un embarazo y salió del centro con una recién nacida escondida en una bolsa. Una historia que sacudió a la opinión pública del país y que el filme utiliza para examinar la presión social sobre la maternidad y los fallos de atención en materia de salud mental.
El caso acabó con una condena de 13 años, 3 meses y 25 días de prisión para Marín Mendoza, la localización de la bebé pocas horas después en un hotel del este de Ciudad de México y la absolución posterior de su marido, Arturo Calderón Gamiño, que pasó dos años y seis meses en prisión preventiva mientras se investigaba su posible implicación.
La película se aparta del ‘true crime’ convencional, como no podía ser de otra manera en el cine de Alberdi, y articula el relato en dos planos: una primera mitad dramatizada desde la versión de Marín Mendoza, con actores que cuentan la historia desde el pasado, y una segunda parte en la que aparecen la propia protagonista en prisión, así como otras personas vinculadas al caso e imágenes de archivo de 2009.
La directora chilena, dos veces nominada al Oscar en documental, ha explicado que esa recreación adopta la forma de un “cuento de hadas” para reflejar la mirada subjetiva de la protagonista sobre su matrimonio y su deseo de ser madre.








