Cocodrilos y caimanes aparecen cada vez más en zonas urbanas de Ciudad de Panamá

EEUU Y CANADA

Redaccion Hispanic Posthttps://hispanicpost.com
Equipo editorial de Hispanic Post, medio de comunicacion digital dedicado a informar a la comunidad hispana.

Ciudad de Panamá, 21 ago.- Los avistamientos de cocodrilos y caimanes en zonas urbanas de Ciudad de Panamá han aumentado en los últimos años, alimentando entre los ciudadanos la percepción de que existe una proliferación de estos reptiles. Sin embargo, especialistas advierten que no hay suficientes evidencias para afirmar que exista una sobrepoblación.

Lo que sí está documentado es la transformación del hábitat natural de estas especies. La expansión de la capital panameña, ubicada en medio de una extensa zona tropical, ha ocupado progresivamente espacios que durante décadas fueron territorio de la fauna silvestre.

La bióloga e investigadora Miryam Venegas, conocida como la “doctora cocodrilo” por sus más de 20 años de estudios sobre estas especies en Panamá, explicó que la actividad humana ha alterado entre un 50 % y un 80 % del hábitat de los cocodrilos.

“A medida que los hábitats de estos grandes reptiles semiacuáticos son fraccionados y los humanos los invaden, obviamente el encuentro entre las dos especies es más frecuente”, señaló.

Un vecino de más de cuatro metros

Una de las especies que habita los ríos y afluentes próximos a la capital es el cocodrilo aguja (Crocodylus acutus), que lleva décadas compartiendo territorio con las comunidades humanas sin que, según Venegas, existan reportes de ataques.

Uno de los ejemplares más conocidos es el llamado “cocodrilo del Matasnillo”, un animal de entre 40 y 45 años que supera los cuatro metros de longitud y cuyo radio de desplazamiento incluye unos 40 kilómetros alrededor del río Matasnillo.

La familiaridad de los panameños con estos reptiles ha llegado al punto de que algunos ejemplares son identificados con nombres como “Juancho” y “Tito”.

Pero los especialistas recuerdan que, pese a la cercanía con las zonas habitadas, continúan siendo animales silvestres.

Las redes sociales aumentan la percepción de que hay más cocodrilos

La expansión de los teléfonos móviles y las redes sociales también ha cambiado la manera en que los ciudadanos perciben la presencia de estos animales.

Fotografías y videos de cocodrilos encontrados en ríos, canales y zonas urbanas pueden convertirse rápidamente en contenidos virales, lo que genera la impresión de que los avistamientos son cada vez más frecuentes.

El subteniente de la Policía Ambiental Edgardo González explicó que no necesariamente cada reporte corresponde a un ejemplar diferente.

“En muchas ocasiones es el mismo animal”, señaló.

La Policía Ambiental rescata aproximadamente 70 ejemplares al año y los traslada hacia hábitats naturales, principalmente dentro de áreas protegidas.

Los avisos suelen incrementarse durante la temporada lluviosa, aunque la presencia de un cocodrilo en una zona urbana no significa necesariamente que exista una amenaza inmediata.

En muchos casos, los animales simplemente permanecen en sectores que todavía forman parte de sus antiguos hábitats naturales.

El riesgo puede comenzar cuando las personas se acercan

Los expertos advierten que uno de los principales peligros se produce cuando las personas intentan acercarse a los reptiles para fotografiarlos o grabarlos.

Alexander Montero, biólogo del Departamento de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente de Panamá, explicó que un animal silvestre puede reaccionar defensivamente cuando se siente amenazado, incluso aunque no haya mostrado previamente un comportamiento agresivo.

La situación puede ser especialmente delicada durante la temporada de apareamiento o cuando los animales están protegiendo a sus crías.

Por ello, las autoridades recomiendan no alimentar ni molestar a los cocodrilos y mantener una distancia prudente cuando sean encontrados.

Una ciudad que creció sobre el hábitat de la fauna

El aumento de los encuentros entre personas y cocodrilos plantea un desafío para el desarrollo urbano de Panamá: cómo expandir la ciudad sin eliminar los corredores naturales utilizados por la fauna silvestre.

Detrás de cada fotografía de un cocodrilo entre viviendas, calles o canales existe una realidad más amplia: la ciudad se ha expandido progresivamente hacia territorios que estos animales ya ocupaban.

Más que una invasión de cocodrilos a la ciudad, los especialistas plantean una lectura diferente: la ciudad se ha acercado cada vez más al hábitat de los cocodrilos.

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