Redaccion Entretenimiento, 10 agosto.- Greta Lee y Wagner Moura protagonizan La última casa, la nueva película de ciencia ficción dirigida por Louis Leterrier que ya está disponible en Netflix y que plantea una inquietante pregunta sobre el futuro de la humanidad: ¿qué ocurriría si el planeta nunca hubiera pertenecido realmente a los seres humanos?
La película sigue a la familia Delgado, que queda atrapada dentro de su propia vivienda cuando una fuerza invisible sella todas las puertas y ventanas mientras una lluvia interminable transforma el entorno exterior en una amenaza.
Ann, interpretada por Lee, y Jason, encarnado por Moura, intentan proteger a sus hijos, Graham y Ruth, mientras buscan la manera de sobrevivir en un mundo que cambia rápidamente.
Pero la historia da un giro inesperado cuando se descubre que las criaturas que acechan a la familia no son extraterrestres. Se trata de antiguos habitantes de los océanos que existían en la Tierra mucho antes de la aparición de los seres humanos.
“Han estado ahí mucho antes que nosotros. Vivimos en su planeta”, explicó Leterrier en declaraciones difundidas por Netflix.
Una amenaza vinculada al cambio climático
Uno de los elementos centrales de La última casa es la relación entre las criaturas y el cambio climático. De acuerdo con la lógica de la película, décadas de contaminación, consumo excesivo y calentamiento global han provocado una transformación extrema de los océanos y obligado a estos seres a abandonar las profundidades.
La película convierte así una historia de supervivencia y ciencia ficción en una reflexión sobre la relación entre la humanidad y el medioambiente.
El diseñador de producción Kevin Jenkins creó las criaturas a partir de unos pocos bocetos. El resultado es una figura de apariencia fluida, semejante a un bailarín que se desplaza sobre tentáculos.
Para algunas escenas se utilizaron criaturas prácticas de silicona manipuladas por titiriteros dentro de la vivienda, mientras que posteriormente se incorporaron efectos visuales.
Cinco años atrapados dentro de la casa
La historia se desarrolla durante más de cinco años de confinamiento. Ese salto temporal permitió mostrar cómo la familia adapta progresivamente su vivienda para convertirla en un refugio de supervivencia.
El equipo de producción diseñó primero cómo debía verse la casa después de cinco años de deterioro y modificaciones realizadas por la familia.
Sin embargo, el objetivo era evitar que pareciera simplemente un edificio abandonado. La intención era mostrar que sus habitantes habían conseguido convertirla en un hogar funcional pese a las condiciones extremas.
Jason desarrolla métodos poco convencionales para conseguir alimentos y agua. Entre ellos se encuentra lo que el equipo denominó internamente “pesca por la chimenea”, mediante la cual utiliza una pequeña abertura en el techo para colocar trampas y capturar animales.
También se incorporaron sistemas para recolectar agua y mantener cultivos dentro de la vivienda.
La consultora de supervivencia Megan Hine colaboró con la producción para hacer que las estrategias utilizadas por los personajes resultaran creíbles.
El rodaje bajo el agua
Las escenas más complejas de la película fueron aquellas en las que la vivienda queda progresivamente inundada.
El director optó por construir escenarios que pudieran ser inundados realmente para que los actores pudieran interactuar físicamente con el agua, las plantas y los elementos de la casa.
El elenco recibió entrenamiento específico para las secuencias subacuáticas. El coordinador de buceo Ian Creed trabajó con los actores durante cinco sesiones antes del rodaje.
Incluso el aspecto turbio y verdoso del agua tuvo una solución particular: el equipo utilizó brócoli como agente para enturbiarla, una decisión que llevó a los integrantes del reparto a bautizar el escenario como “brócoli water”.
Greta Lee y Wagner Moura lideran el reparto
Greta Lee, conocida por Vidas pasadas, interpreta a Ann, mientras que el brasileño Wagner Moura, protagonista de El agente secreto, da vida a Jason.
Los hijos de la pareja son interpretados por dos grupos de actores debido al salto temporal de la historia. Noah Alexander Sosnowski y Riley Chung aparecen durante los primeros meses del confinamiento, mientras que Gabriel Barbosa y Emma Ho interpretan a Graham y Ruth después del salto de cinco años.
El verdadero enemigo no es la criatura
El desenlace modifica por completo la percepción que la familia tiene de los seres que los rodean.
Jason termina atrapando a una de las criaturas y se prepara para eliminarla. Sin embargo, Ruth comienza a interpretar su comportamiento de otra manera y considera que el ser podría estar intentando comunicarse en lugar de atacar.
Jason finalmente decide liberarlo.
Ese momento representa también un cambio fundamental en el personaje. Su obsesión inicial era controlar y destruir aquello que consideraba una amenaza, pero termina comprendiendo que su verdadera necesidad era aprender a convivir con aquello que no podía controlar.
Para Leterrier, ese es precisamente uno de los mensajes centrales de la película: la humanidad debe aprender a convivir con el resto del mundo natural.
La historia concluye con Ruth utilizando una radio para intentar localizar a otros supervivientes. Después de preguntar si hay alguien más allí fuera, una voz responde entre la estática: “¿Hola?”.
El director decidió mantener en secreto la identidad de esa persona y únicamente adelantó que se trata de alguien “muy icónico”, dejando abierta la posibilidad de distintas interpretaciones.
La última imagen muestra a Seattle prácticamente cubierta por el agua, con la Space Needle casi completamente sumergida, mientras la familia Delgado navega hacia un horizonte desconocido.








