Madrid, 10 ago.- España ha restablecido durante 30 días los controles fronterizos en vuelos y conexiones marítimas procedentes de Italia, una medida adoptada después de que Roma impusiera controles similares a los viajeros procedentes de España tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
La orden del Ministerio del Interior, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece que los controles se aplicarán de manera aleatoria y bajo criterios de riesgo para reducir su impacto sobre la libre circulación dentro del espacio Schengen.
La medida entró en vigor a las 00:00 horas del sábado 8 de agosto y estará vigente hasta las 24:00 horas del 7 de septiembre, aunque podrá levantarse antes si desaparecen las circunstancias que motivaron su aplicación.
España responde a los controles impuestos por Italia
La decisión española se produce después de que Italia restableciera controles fronterizos a los viajeros procedentes de España tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, argumentando que buscaba evitar posibles movimientos secundarios hacia territorio italiano.
El Gobierno español reclamó a Roma que retirara las restricciones. Ante la negativa italiana, Madrid anunció que aplicaría medidas similares a los pasajeros procedentes de Italia.
La orden firmada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, justifica los controles por la presión migratoria existente en la ruta del Mediterráneo central y por el riesgo de movimientos posteriores desde Italia hacia otros países del espacio Schengen.
El documento considera que existe una «amenaza grave, real y actual para el orden público y la seguridad interior» derivada de la concentración de determinados desplazamientos aéreos y marítimos procedentes de Italia.
Los controles afectan a pasajeros de vuelos cuyo último aeropuerto de salida se encuentre en Italia, así como a viajeros procedentes de puertos italianos en buques, transbordadores y otros servicios marítimos.
Interior establece que las inspecciones deberán realizarse de forma proporcionada, flexible y basada en análisis de riesgo, con el objetivo de evitar largas esperas y mantener la fluidez de las conexiones.
Controles en siete aeropuertos españoles
El dispositivo comenzó en los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat y posteriormente se amplió a Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia.
Hasta las 21:00 horas del sábado, la Policía había controlado a 199 viajeros nacionales de terceros países que llegaron en 12 vuelos procedentes de Italia en seis de esos aeropuertos.
Madrid-Barajas concentró 83 controles, seguido de Barcelona-El Prat con 67 y Valencia con 33. En Sevilla fueron controlados 11 viajeros y en Bilbao cinco. En Alicante se incorporaron tres vuelos al dispositivo, aunque no se realizó ningún control a ciudadanos de terceros países.
Las inspecciones buscan comprobar que los viajeros cumplen los requisitos establecidos por el Código de Fronteras Schengen.
El Gobierno confía en una reacción de Italia
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, expresó su confianza en que Italia reconsidere su decisión y tenga claro que el espacio Schengen continúa garantizado.
Aagesen sostuvo que España está cumpliendo las normas europeas y aseguró que no se ha producido un movimiento de migrantes desde Ceuta hacia la Península.
«No ha habido ni una persona que haya atravesado y llegado a la Península en este momento», afirmó la ministra, quien insistió en que España está garantizando el funcionamiento del espacio Schengen.
El Gobierno español mantiene así la presión diplomática sobre Italia mientras ambos países aplican controles temporales en sus respectivas conexiones, en un nuevo episodio de tensión dentro de la Unión Europea provocado por la crisis migratoria de Ceuta.








