Lima, 3 Agosto.- El expresidente peruano Alejandro Toledo solicitó a la mandataria Keiko Fujimori que acelere un pedido de gracia presidencial por razones humanitarias para poder abandonar la prisión, argumentando que su estado de salud se ha deteriorado gravemente y que teme morir en la cárcel.
Toledo, de 81 años, realizó la petición durante una entrevista telefónica con un medio local, en la que afirmó que enfrenta “complicaciones enormes” de salud, incluyendo problemas cardíacos graves y cáncer. El exmandatario también señaló que ha solicitado a la Corte Suprema la posibilidad de continuar cumpliendo su condena en su domicilio.
“Ya estoy en los últimos, tengo problemas serios cardíacos, tengo cáncer”, declaró Toledo al explicar las razones de su solicitud.
Hasta el momento, la presidenta Fujimori y los integrantes de su gabinete no han emitido comentarios sobre el pedido del exgobernante.
Primer pedido público tras años de enfrentamiento político
La solicitud representa el primer llamado público de Toledo a Fujimori después de una larga rivalidad política entre ambos sectores. Durante el gobierno de Toledo (2001-2006), Perú impulsó procesos para lograr la extradición del expresidente Alberto Fujimori, padre de la actual mandataria, quien fue condenado por corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Alberto Fujimori permaneció 16 años en prisión hasta que recibió un indulto presidencial en 2023.
Alejandro Toledo presentó formalmente en julio una solicitud de beneficio humanitario, argumentando que su salud se había deteriorado durante su permanencia en prisión. Sin embargo, las autoridades penitenciarias no han difundido hasta ahora un informe detallado sobre su condición médica actual.
Defensa busca cumplir la condena en su domicilio
Toledo permanece encarcelado desde 2023, cuando fue extraditado desde Estados Unidos para enfrentar la justicia peruana. Su defensa intenta acogerse a una legislación aprobada en 2024 que permite a los internos mayores de 80 años solicitar beneficios para terminar sus condenas bajo arresto domiciliario.
El expresidente fue condenado por recibir millonarios sobornos de las constructoras brasileñas Odebrecht y Camargo Correa a cambio de favorecer contratos de infraestructura pública. También fue declarado culpable de lavado de activos mediante la compra de propiedades y el pago de hipotecas utilizando empresas vinculadas en Costa Rica.
Actualmente se encuentra recluido en un penal destinado a expresidentes peruanos, donde también permanecen otros exmandatarios como Martín Vizcarra, condenado por corrupción, y Pedro Castillo, sentenciado por conspiración para una rebelión.
Esposa de Toledo también pide un gesto de misericordia
La esposa del exgobernante, Eliane Karp, quien reside en Israel y enfrenta un proceso de extradición a Perú, pidió igualmente a Fujimori que considere una medida humanitaria para su esposo y para ella.
Karp recordó la situación judicial que enfrentó la familia Fujimori y pidió a la presidenta que tenga presente las experiencias de su padre y de ella misma, quien permaneció 16 meses detenida durante una investigación por lavado de activos.
El pedido de Toledo abre ahora un debate político y judicial sobre la posibilidad de conceder beneficios humanitarios a un expresidente condenado por corrupción, en medio de un escenario marcado por los antecedentes de indultos y medidas excepcionales otorgadas a antiguos mandatarios peruanos.








