
Los Ángeles, 11 de febrero de 2026. Una demanda presentada en un tribunal federal de California alega que Costco habría engañado a millones de consumidores al promocionar su popular pollo rostizado Kirkland Signature como “sin conservantes”, pese a utilizar ingredientes que, según los demandantes, cumplen esa función.
La querella, interpuesta el 22 de enero ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California, sostiene que el gigante minorista habría inducido a error a los clientes “por decenas, si no cientos, de millones de dólares” mediante una estrategia de etiquetado y publicidad presuntamente falsa. El caso aún no ha sido certificado como demanda colectiva.
En el centro de la controversia está el uso de fosfato de sodio y carragenina, dos aditivos comunes en alimentos preparados que ayudan a retener la humedad y mantener la textura del producto. Costco ha confirmado que emplea ambos ingredientes en la preparación de sus pollos.
Aunque estas sustancias están autorizadas por las autoridades regulatorias y son ampliamente utilizadas en la industria alimentaria, la demanda argumenta que su presencia contradice la afirmación de que el producto “no contiene conservantes”. Según los abogados de las demandantes —dos mujeres de California—, las consumidoras no habrían comprado el producto o habrían pagado menos por él si hubieran sabido que incluía dichos aditivos.
La acción legal incluye fotografías de carteles en tiendas físicas y anuncios en línea donde se promociona el pollo como libre de conservantes. También se citan imágenes anteriores del producto con la misma declaración destacada.
En un comunicado, Costco indicó que ha retirado la referencia “sin conservantes” para garantizar coherencia entre el etiquetado del producto y su señalización publicitaria. La empresa señaló que los ingredientes cuestionados están aprobados por las autoridades de seguridad alimentaria y se utilizan para mejorar la calidad del producto durante la cocción.
El equipo legal de las demandantes considera que la eliminación del reclamo refuerza su argumento central: que la afirmación era engañosa. La demanda solicita un juicio con jurado y busca la certificación de dos grupos: uno que abarcaría a todas las personas en Estados Unidos que hayan comprado pollo rostizado de Costco, y un subgrupo específico para residentes de California.
El caso surge en un contexto de creciente sensibilidad pública respecto al etiquetado de alimentos y la transparencia en la industria alimentaria. California ha liderado en los últimos años iniciativas para restringir ciertos aditivos y reforzar los estándares de información al consumidor. En paralelo, tanto en Estados Unidos como en Canadá se han implementado cambios en el etiquetado frontal para advertir sobre altos niveles de sodio, azúcares o grasas saturadas.
El pollo rostizado de Costco es uno de los productos más emblemáticos de la cadena, reconocido por su precio estable —$4.99 en Estados Unidos durante décadas— y por su popularidad entre consumidores que buscan alternativas económicas ante el aumento sostenido de los precios de los alimentos. En Canadá, su precio oscila entre 7,99 y 9 dólares, generalmente por debajo del de competidores en grandes supermercados.
En 2023, Costco vendió 137 millones de pollos rostizados, consolidando el producto como uno de los pilares de su estrategia comercial.
Por ahora, queda por verse si el tribunal certificará la demanda como acción colectiva y si el caso avanzará hacia juicio, en lo que podría convertirse en una disputa significativa sobre el alcance y la interpretación de las declaraciones “sin conservantes” en la industria alimentaria.


