Los mercados asiáticos suben impulsados por Japón, expectativas de recortes de tasas en EE.UU. y el rebote tecnológico

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Tokio, 9 feb.— Los mercados asiáticos iniciaron la semana con fuertes alzas generalizadas, alentados por la contundente victoria electoral de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, que reforzó las expectativas de políticas reflacionistas, y por el repunte de última hora de las acciones de fabricantes de chips estadounidenses, que devolvió algo de calma a los inversores tras semanas de elevada volatilidad. El optimismo se vio además respaldado por apuestas crecientes a una flexibilización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, en un contexto de señales mixtas sobre el crecimiento global.

En Japón, el índice Nikkei 225 lideró las ganancias en la región con un avance del 3,9%, alcanzando máximos históricos, impulsado por la lectura de que el nuevo gobierno cuenta con una mayoría sólida para desplegar mayor gasto público, recortes fiscales y estímulos estratégicos. La victoria de Takaichi despejó incertidumbres políticas y fue interpretada por el mercado como una señal de continuidad en la agenda de crecimiento, con foco en inteligencia artificial, semiconductores, seguridad energética y reindustrialización.

“La victoria da a Takaichi una mayoría estable, lo que le permite tomar decisiones decisivas en materia de estímulo fiscal, inteligencia artificial, semiconductores y medidas estratégicas”, señaló Marc Jocum, estratega de inversiones de Global X ETFs Australia. “Japón fue visto durante años como una inversión contraria, pero ahora es una historia de reformas con un impulso significativo: estabilidad política, mejora de la rentabilidad del capital y valoraciones razonables apuntan en la misma dirección”, añadió.

No obstante, el renovado apetito por el riesgo tuvo su contracara en el mercado de deuda nipón. Las expectativas de mayor endeudamiento público empujaron el rendimiento de los bonos del Estado japonés a dos años hasta el 1,3%, su nivel más alto desde 1996, reflejando la tensión entre estímulo fiscal y sostenibilidad financiera.

En el resto de Asia, el índice MSCI Asia-Pacífico ex Japón subió 2,4%, mientras que el Kospi de Corea del Sur avanzó 4,1%, impulsado por el buen tono del sector tecnológico. En China, el índice CSI300 ganó 1,6%, a la espera de los datos de inflación que se publicarán el miércoles y que, según previsiones, mostrarán debilidad en los precios de los alimentos y persistencia de la deflación en los precios al productor, una señal preocupante para la segunda mayor economía del mundo.

El ánimo positivo también se vio apuntalado por compras de oportunidad en activos muy castigados, como la plata, y por la creciente convicción de que la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés en junio. Los inversores esperan que los datos clave de esta semana —empleo, inflación y gasto— refuercen los argumentos a favor de medidas de estímulo, en un contexto en el que la desaceleración empieza a pesar más que los riesgos inflacionarios.

En el mercado de divisas, el dólar se mantuvo bajo presión luego de un informe de Bloomberg News que indicó que China habría instado a sus bancos a reducir la exposición a bonos del Tesoro estadounidense, lo que empujó levemente al alza los rendimientos de la deuda de EE.UU. y añadió tensión a un mercado ya sensible a los movimientos de grandes tenedores extranjeros.

En Europa, el optimismo asiático se trasladó a los futuros bursátiles: el EUROSTOXX 50 subía 0,3%, el DAX alemán avanzaba en la misma magnitud y el FTSE británico ganaba 0,4%. En Wall Street, los futuros del S&P 500 y del Nasdaq subían 0,1%, tras el rebote superior al 2% registrado el viernes, que cortó una racha de fuertes pérdidas.

Aun así, persisten dudas estructurales en el mercado. Los inversores siguen cuestionando si las enormes inversiones en inteligencia artificial terminarán traduciéndose en beneficios tangibles. Solo las cuatro mayores tecnológicas de Estados Unidos planean invertir alrededor de 650.000 millones de dólares este año, una cifra que alimenta el debate sobre rentabilidad, burbujas y ganadores reales del ciclo tecnológico.

“Los inversores están rotando de forma pragmática desde quienes gastan en IA hacia quienes se benefician de ella, de los servicios a la fabricación y del excepcionalismo estadounidense hacia un reequilibrio global”, señalaron analistas de Bank of America en una nota a clientes. “Estamos largos en la economía real y cortos en Wall Street”, concluyeron.

El desempeño de este lunes confirma que, al menos por ahora, los mercados apuestan a una combinación de estímulo fiscal en Asia, recortes monetarios en EE.UU. y rotación sectorial, aunque bajo una cautela creciente ante los desequilibrios fiscales y la incertidumbre sobre el verdadero impacto económico de la revolución tecnológica.

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