Nueva York, 1 feb.- La resiliencia mental se ha convertido en un recurso esencial para enfrentar el estrés, la adversidad y los momentos de crisis, según destacan expertos en psicología. Aprender a gestionar las emociones, recuperar el bienestar y mantener el equilibrio emocional puede marcar la diferencia incluso en las circunstancias más complejas.
Según la American Psychological Association (APA), la resiliencia no significa evitar el dolor, sino desarrollar recursos internos y externos para afrontarlo y avanzar. Psychology Today añade que esta capacidad puede cultivarse mediante la práctica de habilidades específicas y el aprendizaje constante. Permitir que surjan emociones negativas como tristeza, miedo o ansiedad es natural, pero no se deben dejar que controlen las decisiones ni la conducta.
La psicóloga clínica Beth Kurland afirma que centrarse en aquello que aporta seguridad permite generar autocompasión, claridad, aceptación y habilidades de resolución de problemas. Gestionar las emociones implica reconocerlas, regularlas y encontrar pequeños momentos de seguridad que faciliten la recuperación y alivien el malestar.
Recuperar el sentido de control es otro elemento clave. Psychology Today indica que incluso acciones pequeñas, como salir a caminar, tomar decisiones concretas o buscar ayuda profesional, ayudan a reducir la ansiedad y el estrés. La conexión social y el apoyo emocional, ya sea de amigos, familiares o redes de apoyo, también constituyen una base sólida para afrontar dificultades, según coinciden GQ y Psychology Today.
Entre las técnicas recomendadas para equilibrar mente y cuerpo se encuentra la Técnica de Liberación Emocional (EFT o Tapping), que combina acupresión con enunciados relacionados con el malestar y la resiliencia. Esta práctica ayuda a reducir el estrés, la tristeza y la ansiedad, potenciando el autocuidado y la capacidad de afrontamiento.
El autocuidado incluye identificar acciones y estímulos nutritivos que generen bienestar, desde disfrutar de una comida saludable hasta prestar atención plena a los detalles del entorno. Rick Hanson, citado por Psychology Today, resalta que reconocer experiencias positivas contrarresta la tendencia a enfocarse en lo negativo y fortalece los recursos internos para afrontar adversidades.
La resiliencia mental no ofrece soluciones instantáneas, pero sí permite crecimiento personal y aprendizaje en medio de la adversidad. Aceptar el dolor y las emociones intensas, regularlas y apoyarse en estrategias psicológicas facilita avanzar con claridad, valentía y equilibrio, convirtiendo los desafíos en oportunidades para desarrollar fortaleza interior y bienestar duradero.



