Redacción, 21 de octubre.- Se estrenó el pasado 8 de octubre y se ha colocado en el número uno de lo más visto de Netflix. Se trata de Bajo la superficie, una miniserie de seis episodios que nos sitúa en una comunidad de Terranova al borde de la desaparición, donde tendrá lugar un misterio marino inexplicable y terrorífico.
La ficción creada por Jesse McKeown une el duelo de una familia, una amenaza en el océano y la disputa por el traslado de un pueblo pesquero para asegurar su supervivencia.
Bajo la superficie sigue a Calvin Penney (interpretado por Josh Hartnett), un pescador viudo que se resiste a abandonar el pueblo de Snook’s Arm, pese al agotamiento de la actividad pesquera y a la reducción de habitantes. La llegada de una criatura marina altera la vida local y reabre una tragedia que marcó a Calvin desde la infancia.
La historia comienza en 1986, cuando Calvin tiene nueve años y viaja con su familia desde Little Pot Rock hasta Snook’s Arm. La embarcación remolca la casa familiar, una imagen basada en prácticas de ‘reasentamiento’ que existieron en Terranova.
Durante ese traslado, Calvin debe soltar el remolque de la vivienda. Su padre muere ahogado y el niño queda ligado a un hecho que determina su relación con el mar, con su familia y con el lugar donde vive.
Cuarenta años después, Calvin continúa en Snook’s Arm. La localidad perdió buena parte de su sustento pesquero y afronta dificultades para mantener sus servicios y su población.
Hartnett interpreta a un hombre que carga con la muerte de su padre y rechaza la idea de dejar atrás el pueblo. El personaje permite que la serie aborde el duelo y la fragilidad de los sitios que sostienen una identidad colectiva.
Calvin vive con Wade, uno de sus hijos. Ambos recogen hielo para una destilería local de vodka y alquilan habitaciones de la vivienda a través de Airbnb, una fuente de ingresos que refleja la falta de alternativas en la isla.
La trama toma impulso cuando una carga de hielo es rechazada por su olor y por una textura aceitosa. Calvin intenta comprender el origen de esa alteración y acude a Fonda Howander (Mackenzie Davis), zoóloga marina a cargo del centro científico de la zona.
El personaje estudia los indicios que aparecen en el agua mientras buena parte de los habitantes desestima las advertencias de Calvin sobre lo que puede estar ocurriendo frente a la costa.








