Redacción, 20 de octubre.- La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que dos petroleros se incendiaron y quedaron inmovilizados tras chocar con minas navales en una ruta que calificó de ilegal al sur del estrecho de Ormuz. El cuerpo militar no identificó a los buques, sus banderas ni informó sobre víctimas o daños.
Según el comunicado recogido por la agencia Tasnim, los incidentes elevarían a ocho el número de embarcaciones que, de acuerdo con las autoridades iraníes, chocaron con explosivos en la última semana.
La Guardia Revolucionaria sostuvo que “la explosión de las minas colocadas por la Armada de la Guardia Revolucionaria en una ruta ilegal al sur del estrecho de Ormuz provocó incendios en dos petroleros infractores, que quedaron inmovilizados”.
La declaración iraní atribuye los incendios de dos petroleros a minas colocadas en una ruta al sur de Ormuz y sostiene que los buques navegaban sin autorización. Las autoridades no divulgaron la identidad de las naves afectadas, sus pabellones, el alcance de los daños ni información sobre posibles heridos.
La fuerza militar reiteró que transitar “por la ruta minada es ilegal y no tendrá otra consecuencia que la destrucción por el fuego de los bienes de los infractores”.
La televisión pública iraní IRIB reprodujo una versión similar del comunicado, según la cual los barcos fueron “incendiados y detenidos” tras la explosión de minas durante un “intento ilegal de paso” por el sur del estrecho.
La Guardia Revolucionaria advirtió que, si Estados Unidos mantiene lo que describió como “provocaciones”, las compañías petroleras “tendrán que pagar un precio aún mayor”. La amenaza se refirió a los esfuerzos estadounidenses para restablecer el comercio marítimo en Ormuz.
Las autoridades iraníes informaron también que 122 buques fueron incorporados a su lista de “infractores” por incumplir sus protocolos de navegación en el estrecho. Otros 30 recibieron advertencias y podrían ser incluidos si no acatan las normas establecidas por Irán.
La República Islámica busca mantener el bloqueo del estrecho desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, según el material proporcionado. Estados Unidos asegura, en cambio, que logró restablecer el tránsito de buques y que el comercio de petróleo volvió a niveles cercanos a los previos al conflicto.
Irán declaró cerrado el estrecho y sostuvo que solo es seguro cruzarlo por rutas autorizadas por sus Fuerzas Armadas. Estados Unidos afirma que no existe un bloqueo porque controla militarmente el paso, aunque su presencia se limita a la parte exterior.








